jueves, 13 de enero de 2011

Trabajo de Investigación: Embarazo y maternidad en la adolescencia.

Un estudio sobre comportamientos sexuales y reproductivos intergeneracionales en adolescentes de sectores populares urbanos.

* Titular y equipo de la Cátedra: Susana Checa, Elsa Schvarztman y Cristina Erbaro.
* Título del trabajo: Trabajo Final Seminario
* Nombre/s y apellido/s del/la (s) alumna/o (s) : Jacqueline M. Rajmanovich


1) Encuadre la problemática del embarazo, aborto y maternidad adolescente en el contexto nacional y de la Ciudad de Buenos Aires, a partir del análisis de datos secundarios.


Plantear la problemática de embarazo, aborto y maternidad adolescente en el contexto nacional y en la ciudad de Buenos Aires implica previamente explicitar el enfoque que adoptamos. Comprendemos que la problemática en cuestión requiere entenderla en su multi-dimensionalidad. Y para este objetivo nos apoyamos en los autores Stern y García , Susana Checa y Ariel Adaszko , al proponer revisar y actualizar los enfoques tradicionales sobre la problemática. Su propuesta es complejizar la mirada y por consiguiente la comprensión de este problema; revisar los tradicionales enfoques de la medicina, demografía, epidemiología y la psicología social y plantear elementos que posibiliten una perspectiva emergente. Comencemos, pues, analizando los datos censales respectivos a la población.


1. LA ADOLESCENCIA, UN PRIMER ABORDAJE HISTÓRICO-METODOLÓGICO.

Una perspectiva multidisciplinar permite considerar a la adolescencia como una etapa del ciclo vital de las personas caracterizada por complejos y multifacéticos aspectos en que la sexualidad se constituye como uno de los principales ejes conformadores de la identidad. No solo la sexualidad adolescente está fuertemente influenciada por los notorios cambios corporales producto de las transformaciones hormonales, sino por pautas culturales que inciden en la constitución de identidad de varones y mujeres.
Si bien, la presente consigna no pide abordar la temática sexualidad, estrictamente, no podemos dejar de mencionarla si nuestro objetivo es encuadrar la cuestión de embarazo, aborto y maternidad adolescente dentro del contexto nacional y de la ciudad de Buenos Aires.
No siempre ha existido la adolescencia para nuestras sociedades. No siempre esta etapa de nuestro ciclo vital ha sido definida e identificada como adolescencia. El modo social de vivir diferencia etapas de nuestro ciclo vital, las cuáles están asociadas con el modo de producir de nuestras sociedades. La adolescencia y el desarrollo del capitalismo tienen un mucho en común, especialmente en su fase expansiva – con el desarrollo de la industrialización - desde fines del siglo XIX. El desarrollo del capitalismo implicó profundas y notorias transformaciones dentro de la dinámica familiar. La organización familiar que anteriormente funcionó como unidad productiva, se transformó en el hogar burgués, nucleo re-productivo de las fuerza trabajadoras del capitalismo. Una separación crucial sucedió y fue construyéndose un espacio público y privado. El trabajo se extradomesticó y se convirtió en una cosa privada de asunto público. Los varones tomaron distancia de la organización doméstica y cotidiana al irse afuera a trabajar. La fase expansiva del capitalismo requería como elemento de desarrollo, conocimiento para la producción. La escolarización de segundo ciclo, la secundaria, es la institución que hace posible la enunciación del sujeto adolescente. La adolescencia, prolongación de la niñez y retraso de la adultez, comienza a existir en tanto el proceso de industrialización exige y norma al sistema escolar como obligatorio.

2. POBLACIÓN ADOLESCENTE

El cuadro 1 del anexo permite visualizar el porcentaje de niños y adolescentes según la población total urbana, según el censo de 2001. Allí podemos ver que la población urbana de niños y adolescentes representan el 31,8% de un total de 28 aglomerados urbanos de la Argentina. Casi un tercio de la población de un total de 28 aglomerados urbanos, solamente, son niños y adolescentes. En la Ciudad de Buenos el 30,3% de la población porteña son niños y adolescentes.

2.1. POBLACIÓN CON NBI Y ADOLESCENCIA

Las condiciones materiales de existencia y reproducción son fundamentales para comprender la plataforma social sobre la que emerge la cuestión del embarazo, maternidad y aborto en las mujeres adolescente en nuestro país.
El 50,2% del total de los hogares a nivel nacional tienen NBI . No menos resulta el porcentaje de hogares con estas características en la ciudad de Buenos Aires. El 36% de los hogares porteños cuenta con NBI. Si estimamos los hogares con niños y adolescentes de 5 y 17 años, estos alcanzan el 24,2% del total de los hogares. Mientras que a nivel nacional los porcentajes son mas altos. Los hogares con NBI representan el 33,7%. Los hogares mas afectados son los de Chaco, Jujuy, Salta, Santiago del Estero, Tucumán, Formosa, Catamarca, Misiones y Corrientes.
A la hora de indagar sobre la población de niños y adolescentes afectados por la línea de pobreza e indigencia, los números se agudizan. Para la región metropolitana, el 45,9% de niños y adolescentes reside por debajo de la línea de pobreza, mientras que aquellos por debajo de la línea de indigencia alcanzan 51,9%. Del porcentaje de niños y adolescentes que viven con sus necesidades básicas insatisfechas, encontramos que 70,6% de ellos vive en condiciones de hacinamiento crítico.

2.2. EDUCACIÓN, TRABAJO Y GÉNERO EN LA POBLACIÓN ADOLESCENTE

Compartimos del enfoque de Susana Checa y el de Stern y García que ambos señalan como “causa” del embarazo temprano y de sus consecuencias negativas al contexto de pobreza y de falta de oportunidades y no al revés.
El 4,4% de la población total de adolescentes de 13 no asiste al colegio. El porcentaje aumenta proporcionalmente a medida que la edad se incrementa. El 8,1% del total de adolescentes de 14 años no asiste. El porcentaje se triplica cuando observamos los adolescentes de 17 años. Estos alcanzan el 27,6%.
El porcentaje de adolescentes que no asiste a un establecimiento educativo en la Ciudad de Buenos es menor. Solo el 1,3% de los adolescentes de 13 años no asiste a la escuela. Cifra que casi se triplica con los adolescentes de 14 años, y vuelve a duplicarse con los de 17 años.
A la hora de indagar sobre las oportunidades laborales para los segmentos etáreos más jóvenes, encontramos que estos son el grupo etáreo más afectado por el desempleo. El cuadro 7 permite leer que son los jóvenes entre 19 y 24 años de edad los más afectadas por la falta de empleo. La tasa de desempleo para esta franja etárea es de 12,6%, mientras que para aquellos entre 25 y 34 años, tan solo del 5%. Estos porcentajes ponen de manifiesto las desiguales oportunidades para los más jóvenes. Sin embargo, si desagregamos esta población etárea entre mujeres y varones, podemos notar que son incluso las mujeres las más afectadas. Del total de la población desempleada en la ciudad de Buenos Aires, el 7,4% son mujeres.
Las oportunidades laborales están vinculadas a los conocimientos adquiridos. Finalizar el secundario es un umbral fundamental para el mundo laboral. El cuadro 8 del anexo indica como se comporta el desempleo frente al nivel de instrucción alcanzado.
En la ciudad de Buenos Aires 6,6% de los adolescentes entre los 15 y 18 años trabaja ni estudia. Cifra que se duplica en los de 19 a 24 años.
Desde la perspectiva de género podemos diferenciar al desempleo, ya que no afecta en iguales términos a hombres y mujeres. En la Argentina, en el año 1991, las mujeres con una educación media representaron el 7,8% del total de los desocupados de todos los aglomerados urbanos. Mientras que en el 2001 esta cifra alcanzó el 21,6%. El porcentaje de mujeres subempleadas con niveles educativos medios pasaron de representar el 13,6% al 26,8% 2001. Estos números y porcentajes son plataformas objetivas y estructurales sobre las cuales debemos apoyar el abordaje de la problemática del embarazo, maternidad y aborto adolescente.

2.3. SALUD Y GÉNERO EN LA POBLACIÓN ADOLESCENTE

Dos posibles opciones aparecen cuando las mujeres adolescentes deben decidir qué hacer tras luego de haberse enterado de que estaban embarazadas. La maternidad precoz y el aborto ilegal. Dos modos muy diferentes de significar realidad.
La salud de las mujeres no es la misma que la de los varones. Así tampoco las enfermedades. La salud de las mujeres, el bienestar psi-bio-corporal, depende mucho de cómo que se lleve a la acción prácticas sexuales y reproductivas, pero así también de los accesos y frecuencias al sistema de salud. La población nacional de niños y adolescentes de 0 a 14 años que no cuenta con cobertura de obra social, ni plan médico o mutual es del 55,55% de los varones y 55,7% de las mujeres. Para las provincias del Chaco 72,4%, Formosa 71%, y Santiago del Estero 70,5%. En la ciudad de Buenos Aires, los porcentajes son por debajo de la media nacional. Un 26,2% del total de la población no tiene ningún tipo de cobertura social Y 32,2 % de los niños y adolescentes de 0 a 14 años. Esto significa que 2.776.138 de porteños tiene un acceso precario y excluyente de los servicios médicos y asistenciales.
Implementando una perspectiva de género se puede detectar un incremento de la cantidad de embarazadas que fallecen por defunción materna en alguna fase de la gestación. Muchas mujeres en el mundo y a lo largo de la historia han fallecido gestando. Sin embargo el número de ellas sigue en ascenso ya que menos niños nacen en la actualidad. En la Argentina durante el año 2005 un total de 712.220 niños nacieron vivos, mientras que 279 mujeres murieron por causas maternas. En el año 2006 696.451 niños nacieron y 333 mujeres murieron. Las adolescentes son las que mas aumentaron.
En la ciudad de Buenos Aires, a diferencia, es el distrito con menor porcentaje de mujeres adolescentes menores de 15 años que dieron a luz. El nivel de instrucción y el acceso a la información son factores que influyen en los índices de natalidad de las porteñas. El 66,5% de las mujeres que fueron madres durante el 2006 habían completado el secundario o polimodal. A nivel nacional esta relación se modifica y disminuye al 41%. Y más aún así en las provincias de Chaco, Formosa y Misiones que desciende al 25%.


1) Desarrolle un breve trabajo de integración de los materiales teóricos contenidos en los Módulos III y IV.


1. GÉNERO COMO CATEGORÍA DE ANÁLISIS Y PERSPECTIVA

El género como categoría de análisis permite señalar la construcción social y cultural de lo femenino y lo masculino. Estos se construyen simbólicamente como referentes sociales y culturales. Son complementarias, excluyentes y desiguales, porque las funciones de cada cual requieren imperiosamente de su otra “mitad”; excluyentes porque los atributos asignados en cada caso no son deseables en el otro, y desiguales porque las características masculinas se colocan en una posición de superioridad y predominancia con respecto a las femeninas.
Asimismo el género como categoría de análisis permite detectar la construcción simbólica mediante la asignación de atributos asignados en base al sexo. Permite describir como el sujeto se hace en el mundo, mediante sus actividades y creaciones. El género es una categoría relacional que busca explicar una construcción de un tipo de diferencia entre los seres humanos. Para Marta Lamas la categoría de género es el cimiento conceptual que permite preguntarse, ¿cuál es la verdadera diferencia entre los cuerpos sexuados y los seres socialmente construidos? La categoría de género puede resultar y, efectivamente resulta amenazante para el pensamiento religioso fundamentalista porque pone en cuestión la idea de “lo natural” y señala que es la simbolización cultural, y no la biología, la que establece las prescripciones relativas a lo que es “propio” de cada sexo. En cuanto al género como perspectiva, esta se aleja de las argumentaciones funcionalistas y deterministas, ya que busca explicar la acción humana en tanto un producto construido con base en un sentido subjetivo.

1.1. GÉNERO COMO IDEOLOGÍA DE DOMINACIÓN Y SUBORDINACIÓN

Sin embargo para Marta Lamas el género no solo es una categoría de análisis; es un orden sociocultural configurado sobre la base de la sexualidad, la cual es a su vez definida y significada históricamente por el orden genérico. La organización social genérica es el resultante de establecer el sexo como marca para asignar a cada quien actividades, funciones, relaciones y poderes específicos, es decir, géneros. Es la dimensión social basada en la sexualidad. Y el patriarcado en tanto orden social genérico del poder, es un modo de dominación cuyo paradigma es el hombre. Mediante este orden se asegura la supremacía de los hombres y de lo masculino sobre la interiorización previa de las mujeres y de lo femenino. Es asimismo un orden de dominio de unos hombres sobre otros y de enajenación entre las mujeres. El orden político de dominación patriarcal construye genéricamente a los hombres como seres completos, limitados, superiores a las mujeres, como seres que concretan el bien, la razón y la verdad, conductores de sí mismos, de las mujeres y del mundo. Los hombres como género tienen asegurado el dominio en el mundo y las mujeres como género tienen asignado el cautiverio. Y en el centro de la organización genérica del mundo, como sistema de poder basado en el sexo, se encuentra el cuerpo subjetivado. Cada orden de género desarrolla su particular política corporal destinada a crear los cuerpos que requiere: son cuerpos históricamente construidos. (Lamas, 1997)
La mujer se erige sobre la expropiación de su cuerpo femenino. La subjetividad de cada mujer marcada por dicha expropiación produce en ella la necesidad, el inconsciente e imperativo deseo de ser-para-los-otros. La vida de las mujeres adquiere sentido siempre y cuando haya vínculos con otros y cada mujer puede trabajar, sentir, pensar para los otros. En el centro de la vida de cada mujer no se encuentra su Yo, ahí están asentados los otros. Este es el núcleo firme del cautiverio y fundamento de la ausencia de libertad genérica de las mujeres. La mujer es cuerpo-naturaleza. El poder de dominio de los hombres y de las instituciones sobre las mujeres legitima en las mentalidades, al ubicar el cuerpo histórico femenino en la naturaleza y luego reducirlas a ese cuerpo maniqueo. Cada mujer debe ser cuerpo-viviente-para-otros. Y para aquellas mujeres que no cumplen con sus deberes de género está la exclusión, el rechazo, la desvalorización, el daño y el castigo institucional y personal. Por eso las transgresiones de las mujeres se expresan en el cuerpo, en sus funciones y en la relaciones, en su sexualidad, y desde luego en el poder .
Para Pilar Calveiro el género también lo entiende como una relación de poder, ya que las identidades de género son relaciones de poder entre hombres y mujeres. Si bien ambas identidades se reformulan de manera constante, lo hacen mediante un parámetro que reproduce la desigualdad entre hombre y mujeres y que se articula con otras relaciones sociales de poder. Para que la diferencia sexual desemboque en desigualdad social entre hombres y mujeres, debe mediar un ejercicio de poder sobre estas últimas, con todos sus componentes: coerción y consenso, imposición e internalización; norma, castigo, control y normalización.
Las redes de relaciones de poder son redes en donde los sujetos juegan de diversos modos, como sujetos de poder o como sujetos resistente. En estas el mismo sujeto puede actuar de manera diferente y recurrir a estrategias de dominio o de resistencia según ocupe la posición del poder o la de sumisión. (Calveiro, 2005)
Pierre Bourdieu también analiza el mismo fenómeno, pero lo define como dominación simbólica de lo masculino y utiliza la paradoja de la doxa para ejemplificarlo . Esta forma de dominación ejerce una violencia simbólica mediante la comunicación y conocimiento, o mejor dicho, desconocimiento del reconocimiento o del sentimiento. Y el hecho de que estemos incluidos como hombres y mujeres en el objeto que tanto nos esforzamos por delimitar incluye la incorporación de esquemas inconscientes de percepción y de apreciación de las estructuras históricas del orden masculino. La relación sexual aparece como una relación social de dominación a través del principio de división entre lo masculino, como activo, y lo femenino, como lo pasivo, y este principio en tanto crea, organiza, expresa, dirige el deseo masculino como deseo de posesión, como dominación erótica, y el deseo femenino como deseo de la dominación masculina, como subordinación erotizada.
La paradoja de la doxa utiliza como metáfora consiste en las diferencias visibles entre el cuerpo femenino y el cuerpo masculino. Estas al ser percibidas y construidas de acuerdo con los esquemas prácticos de la visión androcéntrica, se convierten en el garante más indiscutible de significaciones y de valores que concuerdan con los principios de esta visión del mundo. La violencia simbólica se instituye a través de la adhesión dóxica que el dominado se siente obligado a conceder al dominador cuando no dispone para imaginarla o para imaginarse a sí mismo o, mejor dicho, para imaginar la relación que tiene con él, de otro instrumento de conocimiento que aquel que comparte con el dominador y que, al no ser mas que la forma asimilada de la relación de dominación, hace que esa relación parezca natural. Por ejemplo la moral femenina se ejerce mediante una disciplina que concierne a todas las partes del cuerpo y naturaliza así un tipo de ética que se traduce en un confinamiento simbólico de lo femenino.


1.2. EL TRAVESTISMO BIOLÓGICO DE LO CULTURAL

“(..)lo que llamamos una esencia…es una opción cultural reforzada que se ha disfrazado de verdad natural”. (Butler,1996: 308)

El sexo y el género no se relacionan entre sí como lo hacen la naturaleza y la cultura, pues la sexualidad misma es una diferencia construida culturalmente. La palabra, el lenguaje es la marca que significa al sexo e inaugura el género: “es una niña” ó “es un varón”. El cuerpo a partir de ser nombrado recibe una significación sexual que lo define como referencia normativa inmediata para la construcción en cada sujeto de su masculinidad o de su feminidad, y perdura como norma permanente en el desarrollo de su historia personal, que es siempre historia social. La sexualidad también puede ser considerada como un intento contemporáneo por desarrollar un enfoque histórico para así cuestionar el carácter natural e inevitable de las categorías y suposiciones sexuales que hemos heredado. “(…)la sexualidad no debe pensarse como un tipo de hecho natural que el poder trata de mantener controlado, ni como un dominio oscuro que el conocimiento trata de descubrir gradualmente. Es el nombre que puede darse a un constructor histórico”. La sexualidad está configurada por fuerzas sociales y lejos de ser el elemento más natural en la vida social, es tal vez el más susceptible a la organización. (Weeks, 1998)
Se cuestiona el orden arbitrario del discurso biológico. La eficacia que ha logrado la lógica del género es absoluta dado que es está imbricada en el lenguaje y en la trama de los procesos de significación. Y, no menor, es el hecho de que esta lógica del género se desprenda en la actual y vigente normatividad jurídica y simbólica sobre el uso sexual y reproductivo del cuerpo. (Lamas, 1997)
El mundo social construye el cuerpo como realidad sexuada y como depositario de principios de visión y de división sexuantes. La diferencia biológica entre los sexos, es decir, entre los cuerpos masculino y femenino, y muy especialmente entre la diferencia anatómica entre los órganos sexuales, puede aparecer como la justificación natural de la diferencia socialmente establecida entre los sexos, y en especial de la división sexual del trabajo. Tiene su génesis en los principios de la división de la razón androcéntrica, fundada a su vez en la división de los estatutos sociales atribuidos al hombre y a la mujer. La visión social construye la diferencia anatómica. Y esta diferencia social construida se convierte en el fundamento y en el garante de la apariencia natural de la visión social que la apoya. Es una construcción social arbitraria de lo biológico, y en especial del cuerpo masculino y femenino, de sus costumbres y de sus funciones, en particular de la reproducción biológica, que intenta, con bastante éxito, fundamentar de manera natural la visión androcéntrica de la división de la actividad sexual y de la división sexual del trabajo. Excluye del universo de lo sensible y factible todo lo que marca pertenencia al otro sexo – lo “perverso polimorfo” – y construye prácticamente el artefacto social llamado hombre viril o mujer femenina. (Bourdieu, 2007)

1.3. LA SEXUALIZACIÓN DE LAS RELACIONES SOCIALES

La sexualidad entonces lejos está también de ser un hecho dado. Es lucha y acción humana, producto de la negociación. Como producto de negociación, la historia de la sexualidad es una historia de control y resistencia frente a los códigos morales. La sexualidad es un terreno en el que se recrea y ejerce la opresión como la resistencia genérica. Y es en la familia donde las personas adquieren sentido de sus necesidades e identidades sexuales individuales y en donde se organizan los deseos desde la primera infancia. El tabú del incesto, por ejemplo, bien ilustra la necesidad que tienen nuestras sociedades de reglamentar el sexo, ya que los vínculos de parentesco que aparentemente se muestran como naturales, no lo son, sino relaciones sociales entre grupos. No solo la sociedad establece las “restricciones” sino que también la organización económica y social configura como vivimos sexualmente, ya que la familia no es un ente autónomo. Los cambios en los esquemas de vida doméstica por las transformaciones productivas y la masiva incorporación de las mujeres al mundo del trabajo transformaron las prácticas reproductivas. Y si bien la sexualidad no está determinada por el modo de producción, los ritmos de la vida económica proporcionan las condiciones básicas y los límites para la organización de la vida sexual. La fuerza de lo masculino prescinde de cualquier justificación: la visión androcéntrica se impone como neutra y no siente la necesidad de enunciarse en unos discursos capaces de legitimarla. El orden social funciona como una inmensa máquina simbólica que tiende a ratificar la dominación masculina en la que se apoya: es la división sexual del trabajo, división muy estricta de las actividades asignadas a cada uno de los dos sexos. (Bourdieu, 2007)

1.4. GÉNERO, SEXUALIDAD Y PRÁCTICAS SEXUALES EN LA POBLACIÓN ADOLESCENTE

Esta perspectiva de análisis de la categoría género se la implementa al investigar el embarazo adolescente y las representaciones de género en las jóvenes madres de los barrios pobres de la capital federal. Desde la infancia y particularmente desde la pubertad, los cuerpos femeninos son disciplinados para el embarazo y la maternidad, y disociados de la sexualidad como fuente de placer. Para muchas mujeres jóvenes, la práctica de la sexualidad está acompañada de sentimientos de temor, riesgo y sumisión e imbricada con la posibilidad de la procreación. (Checa, 2003) En el caso de los varones, la constitución de identidad de género requiere probar constantemente su condición de “verdaderos hombres” ante la amenaza de no ser vistos como tales (Badinter, 1993). Al respecto, Butler desarrolló el concepto de “repudio”, por el cual mostrarse varón implica diferenciarse constantemente de lo femenino, ya que la feminización y la homosexualidad pasiva constituyen la frontera mas allá de la cual el varón pierde su condición masculina.
Este modo de diferenciación de lo femenino y homosexual pasivo en pos de la construcción de lo masculino fue investigado por Hernán M. Manzelli . Su objetivo fue analizar los significados que los varones adolescentes construyen sobre algunas conductas relacionadas con la coerción sexual. Se buscó indagar las formas que adoptan los espacios masculinos de legitimidad para las conductas coercitivas.
Son dos los ejes teóricos que se implementan: las relaciones asimétricas de género en la construcción de una identidad social masculina y los significados sociales de la sexualización de la violencia. Uno de los interrogantes es saber si las relaciones sexuales son en si misma un medio para perpetuar las relaciones de dominación y subordinación, y conocer los mecanismos de dominación de los mismos dominadores. La actitud de los adolescentes hacia la coerción sexual pone de manifiesto la necesariedad de cierto grado de presión para mantener relaciones sexuales con una mujer adolescente. Esta presión es concebida como un “juego” de seducción que es iniciada por los varones debido a la pasividad e incapacidad de las mujeres de expresar su deseo sexual, ya sea por la doble moral o por ser recatadas y tímidas
Una de las manifestaciones de la desigualdad de género se expresa en el control social y moral de la sexualidad femenina cuando está no está asociada a la procreación. De acuerdo con los estereotipos de género tradicionales. Para las mujeres la sexualidad debe estar asociada al amor y al compromiso mientras que para los varones la sexualidad se asocia a la búsqueda de placer sexual. (Checa, 2007)
Al respecto, el trabajo de investigación de Rosa N Geldstein y Edith A. Pantélides aborda el tema de la coerción, consentimiento y deseo en las primeras relaciones sexuales de las mujeres adolescentes. Las autores concluyeron que eran más las víctimas mujeres de la coerción sexual – violación de los derechos de las personas, así como una potencial fuente de daño para su salud física y psíquica - que los hombres, y que además fueron con mucha mayor frecuencia víctima de sus formas mas extremas.
Es la persistencia de las inequidades de género en las representaciones sociales sobre la sexualidad y su concreción en las relaciones íntimas entre mujeres y hombres lo que subyace tras estas experiencias divergentes. El tipo de práctica sexual que incluyeron en el estudio es la primera experiencia heterosexual con penetración experimentada por mujeres. La probabilidad de haber sido víctima de una iniciación sexual forzada está estrechamente relacionada con la edad en que ocurrió la primera relación coital. Una cuarta parte del conjunto de las mujeres que se iniciaron tempranamente antes de los 15 declararon haber sido forzadas y más de la mitad dijeron que, aunque aceptaron la voluntad del varón, ellas no querían que sucediera en ese momento: es decir que solo una cuarta parte se inició en forma completamente voluntaria. Estas cifras contrastan, según las autores, con las que se iniciaron a partir de los 15 años. La diferencia de edad entre los miembros de la pareja, sumada a la corta edad de las jóvenes, sugiere la existencia de relaciones desiguales, en las cuales la vulnerabilidad propia de la edad temprana y la distancia intergeneracional implican relaciones de poder, cuando no de fuerza y en algunos casos incestuosas. También consideran las autores el nivel de educación alcanzando por las iniciadas sexualmente. La proporción de mujeres forzadas sexualmente disminuye a medida que aumenta el nivel de instrucción.


2. FAMILIA Y PODER

“La familia y la sociedad son dos ámbitos profundamente interconectados, que “resuenan” en frecuencias afines y en los que se juegan relaciones de poder que traspasan las fronteras - la familia para la mujer, por ejemplo- es un ámbito de resistencia con respecto al poder del otro”. (Calveiro, 2005)

2.1. TIEMPO, PODER Y MEMORIA

El tiempo es un símbolo social que permite orientar y controlar los distintos intercambios sociales y físicos. La organización social del tiempo como forma de establecer una “verdad” social con respecto a su medición construye “horizontes temporales” que varían según cada sociedad. Estos horizontes son formas de organizar la percepción social a través de las nociones de pasado, presente y futuro y las expectativas en relación con cada una de ellos.
Desde una posición de poder se intenta fijar, y cuanto más se logre fijar al otro, mayor capacidad existe para controlarlo. Es un procedimiento de captura que actúa atando, ligando y, si es posible, inmovilizando para un control “perfecto” del espacio. Como contraparte, las estrategias resistentes se basan en la búsqueda de resquicios dentro de la cuadrícula trazada desde el poder, para moverse y, dentro de lo posible, hacerlo sustrayéndose a su mirada. Si el ejercicio de poder consiste en territorializar, la resistencia desterritorializa y decodifica. En este sentido, el eje tiempo-espacio-movimiento se juega desde las posiciones de poder como organización homogénea del tiempo y como delimitación y cuadriculación del espacio para restringir y controlar todo movimiento.
La apropiación del presente es clave desde la posición de poder. El presente es particularmente importante por su condición de gozne que conecta un pasado que fue con un futuro por inaugurar. Es importante porque es el único que permite la acción y abre la posibilidad efectiva de articular el pasado y el futuro, de reunir memoria y proyecto. La reconstrucción del relato histórico como la de la memoria recupera el pasado, lanzándolo hacia el futuro como el lugar de los proyectos, de la potencialidad. Desde la posición de desventaja en cambio es necesario esperar, apostar al futuro. El presente no es favorable. Por eso los desposeídos esperan, esperan su tiempo y un presente que les pertenezca y que está, necesariamente, en el futuro .
La memoria permite una “actualización” que guarda y desecha, recupera y elimina, recuerda y olvida, relanzando la experiencia hacia lo por-venir. Como práctica resistente, la memoria no se recluye en el pasado sino que se lanza al mismo futuro incierto al que se orienta la espera. Dos dimensiones del tiempo en la resistencia: uno de horizonte temporal de posibilidad, lanzado hacia un futuro no programado, incierto, pero que se espera esperanzador, y la reconstrucción de un pasado recuperado como memoria, abriendo el pasado y hacia el futuro la realidad del presente. Espera y memoria aparecen como los dos extremos, intercambiables y fluctuantes, de la construcción del tiempo desde las posiciones subordinadas. (Calveiro, 2005)
Es mediante la transmisión que la memoria del tiempo pasado toma densidad narrativa presente. Pasado y presente se actualizan a luz de quienes reabren los sentidos de lo legado. Así lo enuncia Susana Kaufmann en su artículo. La experiencia del tiempo en el mundo subjetivo incorpora la experiencia vivida en términos de representaciones, atravesadas por las alternativas del inconsciente. La memoria al vincular pasado y presente construye y enlaza experiencias vividas y transmitidas y lo hace en un entramado entre temporalidad, dinámica intrapsíquica y acontecimientos. Se trata siempre de un pasado armado sobre huellas, experiencias e inscripciones psíquicas que toman el sentido que impone el tiempo en que la evocación se produce.

2.2. TRANSMISIÓN Y SILENCIOS

Las palabras y los silencios se vinculan directamente con las relaciones de poder. La palabra puede implicar un acto de poder. Y el poder se hace palabra al conformar los discursos de verdad. Pero también el poder hace hablar a todo lo que se le esconde o sustrae, con la intención de atrapar los discursos disidentes para controlarlos o destruirlos. A su vez el ejercicio de poder comprende el derecho de callar, esconder, ocultar aquello que entra en contradicción con el discurso legitimador. El poder hace una “regulación de la palabra y el silencio”, administra el uso de ambos controlando sus flujos y tratando de disponer de uno y de otra de manera funcional a sus fines. Mediante el juego y fuego cruzado, y a medida que la resistencia crece, a medida que el discurso oculto se desarrolla, las relaciones de poder pueden modificarse. En estos casos, la memoria se construye desde el discurso oculto, como palabra que se esconde detrás de un silencio resistente, que apuesta al largo plazo, y espera las condiciones para fijar relaciones mas simétricas. (Calveiro, 2005)
Lo callado, lo que no se dice, lo silenciado por los padres, por una generación puede encontrar otros canales de transmisión generacional. Lo vedado es posible de ser representado de manera desplazada, como imágenes enigmáticas, o como grietas de simbolización. La apropiación de sentidos plantea una distancia y una perdida de la experiencia solo como propia y del deseo de quien transmite, para tomar nuevas formas. Lo singular de una generación al ser legado a otra se ajena en parte y queda sujeto a cambios, cuyo devenir traerá nuevas versiones. La transmisión intergeneracional es retransmisión. Y lo indecible deja otras marcas y adopta otras formas que circulan en climas, síntomas o enigmas. (Kaufman, 2006)


2.3. RELATO Y SUBJETIVDAD

La ficción así como la historia es precedida por el uso del relato en la vida cotidiana . El relato del yo o la reinvención de uno mismo, es la instancia para representar lo ausente. El sujeto además intenta trama su historia, y para eso le suma el concepto de verosimilitud fundado en la sucesión lógica de los hechos. Este ordenamiento lógico le otorga a su narrativa una persuasión análoga que corresponde a lo que una cultura en sus mitos, en las historias que transmite, ha aceptado como posible. Las formas del relato pueden funcionar como el modo de moldear la propia experiencia de vida. Y la configuración de la narración con base en un saber cultural es compartida entre un lector y un narrador. Las narrativas no reflejan, sino que indican: apelan al recuerdo de imágenes de las cosas que indica, de mismo modo que la metáfora. Por eso la narración histórica puede entenderse como una metáfora extendida. Las historias no son sino estructuras simbólicas y la trama narrativa es la revancha de introducir variantes y contingencia. El relato es aquella instancia que le permite al narrador escribir aquello que no podría decirle a nadie. Todo hecho que empuja al hombre al abismo de su existencia, que excede a su comprensión genera relato.

2.4. NARRACIONES FAMILIARES

La novela familiar está integrada por núcleos de significados que ligan a hijos con sus padres en los deseos y ensoñaciones de la infancia, así se logran construir versiones y verdades narrativas. A quién nos parecemos, qué historias repetimos o desafiamos suelen ser parte de las construcciones de sentido, de la singularidad de nuestra estructuración subjetiva y de la búsqueda creativa de espacios vitales. A partir de los primeros lazos fundantes, el eslabonamiento de experiencias y sus narrativas se hacen posible a través de la conexión entre subjetividades, discursos a construir, vínculos compartidos y las significaciones que cada sujeto acomoda en la singularidad de sus deseos. La identificación, mecanismo estructurante de esta trama como forma originaria de ligazón afectiva con otro, opera en los enlaces libidinales originarios y en los lazos sociales. Las identificaciones vehiculiza tanto los contenidos culturales que los lazos familiares intermedian como los propio de los deseos y particularidades de cada sujeto. (Kaufman, 2006)

La novela familiar funda una identidad de familia. Y, así como funda una identidad y asigna sentido, funciona como una forma de control social. Estas reglan, instruyen, advierten y ordenan a los miembros familiares. La novela familiar se construye desde lo subterráneo y las historias de la familia se narran de manera casual e irreflexiva en las charlas domésticas. Se producen en forma ritual en diversos eventos familiares. Hay intrigas, misterios y secretos, ya que las historias que se cuentan son historias muchas veces silenciadas como las de las relaciones prohibidas. Es así como podría decirse que la novela familiar se constituye como el reverso del álbum familiar, ya que capta lo que la foto familiar no logra capturar. (Klein, 2008)

Para las autoras Kristin Langellier y Eric Peterson los relatos familiares se narran de manera casual e irreflexiva, al igual que lo considera Irene Klein. Se producen en forma ritual y reiterada. Todo el mundo lleva “bajo la piel” historias familiares. La narración de historia es una forma elemental a través de la cual esta como tal se produce, se conserva y hasta se transforma. Es una práctica discursiva productora de cultura familiar. Ya que lo que comúnmente se denomina familia, no es como se suele ver comúnmente, un fenómeno biológico natural, sino un tipo de cultura de grupo pequeño que se produce estratégicamente en discursos, como lo son las historias familiares. Las historias y sus narraciones generan y reproducen “la familia” al legitimar sentidos y relaciones de poder que privilegian a los padres sobre los hijos, a los hombres sobre las mujeres y a la familia de clase media blanca sobre estructuras familiares diferentes. Al mismo tiempo que la narración familiar participa del control social de la familia, también puede suscitar resistencia y tácticas que impugnen los sentidos y las relaciones de poder dominantes.
Visto así, las historias familiares legitiman formas de realidad dominantes y conducen a una clausura discursiva que restringe las interpretaciones y los significados de las historias familiares. Como narrativa, las definiciones de la familia naturalizan las extravagancias y contradicciones de las historias familiares. Los monumentos familiares representan a las instituciones sociales particulares como universales; y las reglas familiares definen el conflicto como interpersonal y no como un elemento subordinado a los intereses de las políticas de género, la autoridad generacional y la opresión social de las diferencias. Pero así como pueden legitimar, también pueden deslegitimar o impugnar los sistemas de sentido dominantes. Incluso pueden brindar el potencial para deslegitimar los sentidos dominantes de las identidades vinculadas al género.


2) Realice un breve desarrollo conceptual de los derechos sexuales y reproductivos.
3.1) Teniendo en cuenta el desarrollo conceptual del punto 3) analice el conocimiento y acceso a los derechos sexuales y reproductivos de la población entrevistada.


“Lo que se juega aquí es la calidad de lo diferente. La aspiración de justicia en la equidad” (Lamas, 2002)


Abordar la cuestión de los derechos sexuales y reproductivos implica abordar previamente la cuestión corporal de la salud. Y para esta tarea comenzaremos exponiendo los conceptos elementales del artículo de María Alicia Gutiérrez .

CUERPO Y CULTURA

La salud sexual y reproductiva tiene un importantísimo impacto en y sobre los cuerpos. Y pensar en la cuestión de los derechos reproductivos es adentrarnos en la dimensión corporal de lo cultural, dado que el cuerpo es un agente cultural, una superficie en la cual las normas centrales y las jerarquías son inscriptas. También, como vimos antes, el cuerpo, citando a Pierre Bourdieu (2000) y a Michel Foucault (1984) es un lugar práctico y directo de control social.
Si reflexionamos la dimensión del cuerpo y su importancia para el bienestar de la población podemos darnos cuenta que es en la misma adolescencia que comenzamos a explorar nuestro cuerpo, nuestra morada de conexión al mundo. El cuerpo es la puerta que nos comunica al entorno, y es a través de ella que lo exploramos. Por eso, cuidarlo y protegerlo es importante para nuestro bienestar y el de la población en general.
A lo largo del todo el presente trabajo, fuimos desarrollando de diversos modos la noción de género, poder, sexualización de las relaciones sociales asi como la construcción social del cuerpo y transmisión intergeneracional de relatos familiares y los modos de resistencia a los mismos. Escribimos anteriormente como los dos ejes claves en la conformación de la identidad subjetiva son la categoría de edad y género, y por supuesto el de clase. No es lo mismo ser niña, hermana mayor de 4 hermanitos, en Villa Lugano, que en Palermo. No es lo mismo ser adolescente perteneciente a los sectores medios y vivir en Belgrano e ir a un colegio privado bilingüe que tener que sustituir a su madre en la casa por que ella tiene que salir a trabajar porque su padre las abandono ni bien ella, su madre quedó embarazada. No es lo mismo. Pero, hay ciertas elaboraciones normativas y jurídicas que pueden contribuir a equiparar estos abismos de oportunidades: los derechos adolescentes.
Habíamos mencionado arriba que uno de los modos de explorar nuestro entorno y a nosotros mismo en él, es mediante nuestro cuerpo. Y en la adolescencia donde además este está en plena vigencia de cambios y de crecimiento corporal. Justamente, es mediante el cuerpo que exploramos el mundo, los vínculos y a los otr@s. Sin embargo hay diversas cuestiones que los propios adolescentes por ser tales no pueden modificar, y por estar en etapa de desarrollo y crecimiento y incluso teniendo algo de acceso a la información en educación sexual, mediante la escuela o mediante la familia son personas que se encuentran reproduciendo creencias y representaciones de las relaciones de género en sus prácticas habituales. Creencias y representaciones que circulan por doquier sin que aquellos que lo emiten cuestionen el impacto del material que dejan circular.
Pensar en los derechos reproductivos y sexuales por supuesto que implica un reconocimiento social y público de la problemática adolescente. Esto permite una concientización de las instituciones y organismos fundamentales de la vida social: familia y escuelas. Sin embargo, si bien es un gran avance los derechos reproductivos y sexuales sancionados en la reforma a la Constitución Nacional en 1994, estos no logran impactar o general los efectos deseados. La cantidad de víctimas de infecciones de transmisión sexual, VIH sida, morbilidad materna por la ilegalidad del aborto y las condiciones sanitarias insuficientes para aquellos mas perjudicados, los mitos y desconocimiento de los usos anticonceptivos en las relaciones y prácticas sexuales, los embarazos nos buscados, exige que sigamos reflexionando al respecto de los derechos sexuales y reproductivos.
Para esto, volvemos sobre la base de las relaciones de poder: edad y género. Los adolescentes en tanto niños, por estar aún bajo tutela parental, pero ya no considerados como niños no logran desarrollar su pleno derecho como ciudadanos, aún no son vistos plenamente por las instituciones como sujetos de derechos. La edad sigue siendo un factor de poder para subordinar a los “menores” especialmente cuando concierne a lo relativo de las prácticas sexuales y preventivas.
La otra cuestión, de género, pone en evidencia, dentro de este grupo etáreo la exposición corporal y de salud en el comienzo de su exploración al mundo. Las imágenes que las relaciones de género producen y reproducen hacen circular representaciones y creencias con respecto a las prácticas sexuales y reproductivas, diferenciadas tanto para varones como para mujeres adolescentes que los exponen de tal modo que lo consiguen indagar su entorno de un modo “protegido”, sin exhibirse a “riegos”. Por eso este punto del presente trabajo, si bien hace hincapié en los derechos sexuales y reproductivos (DSyR) de los futuros adultos, cuestiona el mundo genérico instituido por los mismos adultos, en edad responsable para modificar sus pautas culturales de abordar las relaciones sociales de sexo y sus representaciones para sus generaciones futuras.

DERECHOS Y SUJETOS

El empoderamiento que las mujeres lograron formalmente mediante las tres reuniones realizadas en los noventa, estos son: la Confederación Mundial sobre Derechos Humanos en Viena en 1993, la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo en El Cairo en 1994 y la Cuarta Conferencia Mundial sobre La Mujer realizada en Beijing en 1995. La Conferencia Mundial sobre los Derechos Humanos afirmó que los derechos de las mujeres son derechos humanos y que no deben estar a ningún tipo de subordinación particular de tradición cultural o religiosa. Marcó un hito en los DSyR ya que reconoció que las áreas de la sexualidad y reproducción competen a los derechos humanos. La Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo fue el encargado de elaborar un marco integral para incorporar los derechos y la salud reproductiva. Y por ultimo, la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer se ocupo de ratificar y apoyar el vinculo entre los derechos reproductivos de la mujer y los derechos humanos así como centrarse en la obligación de de los gobiernos a garantizar el derecho a la salud, creando las condiciones que permitieran a las mujeres ejercer su derechos a la salud.(Outlook).
Los DRyS de los adolescentes están contemplados en los tratados de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) y la Convención Internacional de los Derechos de Niños y Adolescentes, ambos incorporados en el cuerpo de la Constitución Nacional a partir de la Reforma de 1994. Sin embargo, en el Plan Nacional de Salud Adolescente, diseñado y creado por el Ministerio de Salid y Acción Social en 1993 existe solo un pequeño capítulo que hace mención a la cuestión de los derechos reproductivos y sexuales dentro de la salud integral de los adolescentes. Este no está formulado en un lenguaje de derechos ni hace referencia a la cuestión de género y menos a la cuestión de la anticoncepción. Carencia en contradicción con la Convención por los Derechos del Niño como con la Plataforma de Acción del El Cairo y la de Beijing. Si bien la existencia del plan le reconoce estatuto de sujeto de derecho a los adolescentes y a focalizarse en su atención de la salud integral, falta un extenso recorrido para que estos avances adopten una realidad concreta en la vida cotidiana de los adolescentes. Esta afirmación la fundamentaremos con los extractos que seleccionamos de las entrevistas a adolescentes madres de los barrios pobres de la capital federal.


EMBARAZO

A lo largo del trabajo pudimos ir viendo cómo las relaciones de género influyen en nuestras prácticas y representaciones cotidianas. La sexualidad, como vimos anteriormente, no escapa a estas cuestiones. Ser madres y adolescentes plantea una problemática mucho más profunda y amplia de su aspecto superfluo y moral. Ser madres adolescentes nos interpela a preguntarnos, qué tan apropiadas estamos de nuestro cuerpo y sexualidad. Qué tan apropiadas estamos de nuestra vida y que tanto de aquella que creemos que es nuestra pero está construida sobre la base de nuestras historias familiares. Ser madre adolescente presenta la paradoja de la rebelión y de la sumisión a la vez. Rebelión por utilizar los reductos únicos y propios de las mujeres para resistir y poder tener algo propio. Y sumisión por quedar desplazadas de nosotras mismas al tener un vida que depende de uno/a mismo/a.

E: ¿Y cómo fue que lo planearon?
Eliana: Y un día, me dijo que él quería tener un hijo conmigo y bueno, se dio… (Risas)
(…)

(Eliana de 16 años, embarazada de 4 meses)


F: En ese tiempo si las tomaba…y después con Cristian no.
E: Como fue la decisión.. Porque las dejaste?
F: Y no se porque no se o sea yo me cuide con pastillas con ese chico porque el se drogaba y yo no quería tener un hijo y parte no quería quedar embarazada y después lo conocí a el…y nos cuidamos con preservativo y decidimos tener un hijo y bueh…

(Fabiana de 15 años. Embarazada de 4 meses)




E: ¿Cómo fue eso de buscar a la beba? ¿Cuándo quedaste embarazada lo buscaste querías ser mama? ¿, Lo elegiste?
J: Ah si, no quería tener hijos porque yo era muy chica todavía, pero ya quedé embarazada, y ya no podía hacer nada,
E: ¿Y cómo hacías? ¿Te cuidabas?,
J: No hacía nada, -no me cuidaba nada. No sabía cómo, como llegué de Bolivia, no sabía cuidarme nada, no sabía cuidarme
E: ¿Y él tampoco?
J: Tampoco no sabía cuidarse, va seguramente por eso yo me embaracé
E: ¿Y antes no habías tenido relaciones?
J: No
E: ¿En Bolivia no?
J: No
E: Y acá nadie te ha informado, los métodos anticonceptivos
J: No

(Julia, boliviana de 15 años, madre de una beba de 6 meses)

E: ¿Y qué te paso cuando quedaste embarazada?
M: Nada. Emoción, nada más.
E: ¿Alegría?
M: Si, obvio igual pensar qué van a decir los demás, que van a decir mi mama, mi papa, pero igual estaba bueno, pero igual sabían que Marcos quería tener un hijo, a pesar de que yo a veces le decía que no, y a veces capaz que si, pero igual tenemos un montón de tiempo…

(Melina de 21 años, madre de un niño de 2 años y medio)


ABORTO

Las relaciones de género vigentes indican el horizonte de posibilidades en el que podemos enmarcar nuestras relaciones sociales de sexo y sus respectivas representaciones e imágenes. El aborto en las entrevistadas esta muy mal visto. En su lugar se menciona la cuestión religiosa de la fecundidad. El aspecto peyorativo que carga el aborto para estas jóvenes adolescentes de los sectores populares se lo puede entender si se comprende previamente el signo que recae sobre el embarazo y las posibilidades en el imaginario que este trae. Esta apreciación difiere si hablamos de adolescentes mujeres o de varones. El embarazo en los sectores populares no solo trae una promesa de un futuro mejor, sino que incluso puede significar un ascenso en la escala de status, dado a como se comprende la maternidad. Ser madres implica acceder a un mundo adulto, en el que ya no solo son hijos, sino que ahora además y principalmente serán ellos padres. El aborto, es la eliminación de todas estas posibilidades. También hay una percepción en la jóvenes adolescentes de responsabilizarse por haber tenido relaciones sexuales sin MAC. Esto evidenciaría la dificultad de discriminar la sexualidad de la reproducción.

C: Me dio negativo, después de una semana me lo hice otra vez y me dio positivo y otra vez y ya estaba embarazada… al principio yo no lo quería tener a Joaquín lo quería abortar y como mi hermana va a la iglesia y me habló…
(…)
E: Y con Mario cómo estaban.
C: Con Mario seguíamos saliendo, pero él no quería tener al bebé me decía que lo aborte, que no que no quería...

(Celeste, 20 años madre de Joaquín, año y medio)

E: Cual es tu opinión acerca del aborto?
J: Yo la mato a la persona que me dice que se hizo un aborto yo le pego en la boca ojo capaz que si yo llego a tener otro hijo me lo saco yo que se tampoco puedo escupir para arriba por que no se pero a mi la persona que me dice que se hizo un aborto le pegó y mas si es amiga mía compañera o algo así.
E: Y tenes algún caso cercano conocido…
J: Si mi cuñada, por eso a veces discutimos...

(Johana de 18 años, madre de una nena de un año)


E: ¿Y cuándo quedaste embarazada nunca pensaste en el aborto?
J: No
E: ¿Por qué? ¿Vos qué pensas?
J: No porque viste yo, mas antes iba a la iglesia, viste, en la iglesia me enseñaban esas cosas, que no hay que abortarle a los chicos que se pagan doble, viste, te dicen viste, por eso yo no,
E: ¿Por qué, vos crees que?
J: No por eso nomás, pero viste cuando a vos abortas con el tiempo te puede traer cáncer, tenía miedo de esas cosas, entonces no, no lo pensé. Si me dijo su papá abórtalo, pero yo no
E: ¿El papá de ella te pidió?
J: Si, pero yo no lo hice por eso no,
E: ¿Por qué, y él no la quería?
J: No sé, no lo quería, ó yo era muy chica para tener hijos. Porque el tiene 22, 23 años,

(Julia, boliviana de 15 años, madre de una beba de 6 meses)

ANTICONCEPCIÓN

Las relaciones de género también norman los modos de cuidado e información que ambos mujeres y varones tienen de sus respectivos cuerpos. Como vimos en este ultimo acápite del presente trabajo, acceder a los métodos anticonceptivos y su respectiva información es un derecho. Esto no hace sino poner de manifiesto el carácter político que asume dicha temática. Cuidarse, pero sobretodo decidir sobre la propia vida pone en el centro de la escena el tomar las decisiones uno/a mismo/a. Y para poder decidir y elegir hace falta información y acceso a los diversos MAC.

E: Y ¿Cuándo fue tu primera relación?
Eliana: A los 13.
E: ¿Y fue con él?
Eliana: Sí.
E: ¿Y sabías algo de, de, del funcionamiento del cuerpo?
Eliana: No…

(Eliana de 16 años, embarazada de 4 meses)

E: Y como fue vos sabias de que se trataban las relaciones sexuales..
F: Si
E: Y quien te había contado
F: En la escuela
E: En la escuela a los 11 ya te habían contado?
F: Y si eso se empieza a ver más o menos en 5 grado
E: Y tenias idea de cómo era el ciclo menstrual..
F: Si
E: ¿Y de los anticonceptivos?
F: También

(Fabiana de 15 años. Embarazada de 4 meses)

E: Y volviendo a los métodos anticonceptivos vos me contabas que con Emmanuel se cuidaban… como elegían el método o quién elige…
J: Ahh fue todo un tema (se larga a reír y parece darle vergüenza) porque él fue el primero y el último fue todo un tema… a mi me daba vergüenza... y
No…
E: Cuántos años tiene Emmanuel?
J: Tiene... me lleva dos años y medio, me lleva si dos años y medio... y no se... daba vergüenza y él se cuido.
E: Y cómo se cuido?
J: Usamos preservativo y estuvimos tres meses ponele cuidándonos con preservativo y yo hable con mi mamá y ya mi mamá se entero y ahí me llevo al ginecólogo...
E: Y dónde fueron a hacer los controles?
J: Ahí en el… acá en los consultorios de Brasil que pertenecen al Sanatorio
E: Y después de tu mamá ahí te dieron más información...además de los controles…
J: Me hicieron los controles y me recetaron las pastillas y yo era re colgada no se... me olvidaba de tomarlas cualquier cosa hacía y eso que mi mamá a cada rato estaba Johana tomaste las pastillas? Si, si y capaz que iba y las agarraba y después me olvidaba de tomarlas o las tomaba a la noche si me acordaba…
E: Y ahora que método usas?
J: Ahora uso las inyecciones...
E: Y quién te lo recomendó?
J: Mi obstetra y la ginecóloga es la que me atendió todo el embarazo y ahora me atiende a mí

(Johana de 18 años, madre de una nena de un año)

E: ¿A los 15 años? Mmm…, ¿le contaste cuando quedaste embarazada?
J: Si lo conté
E: ¿Y qué te dijeron?
J: Mm me retaron, pero no, me retaron pero poco, no mucho
E: ¿Por qué, que te dijeron?
J: Porque tuviste si yo te dije que no tuvieras, y lo contamos con el chico, con el papá de él, casi no me dijo nada mi mamá, y luego, al poco tiempo hable y ellos estaban separados,
E: ¿Y en la escuela allá no te habían enseñado el cuerpo de la mujer, como funciona, la menstruación?
J: No. Yo entre hasta 5to. Grado nada más, no, no me habían enseñado nada de la mujer,
E: ¿Tuviste que dejar porqué?
J: Porque no tenía plata mi papá y no, nos podía hacer estudiar. Van mis hermanitos entonces, para ir ellos tenía para los menores, y yo tenia que hacer, por eso yo lo deje, yo quise ir a la escuela, pero…

(Julia, boliviana de 15 años, madre de una beba de 6 meses)


SIDA Y ENFERMEDADES DE TRANSMISIÓN SEXUAL

Muchos de los relatos de los jóvenes adolescentes y de la literatura en cuestión ponen de manifiesto el poco énfasis y reconocimiento del uso de métodos de profilaxis para evitar enfermedades de transmisión sexual. Los métodos utilizados en su mayoría son para evitar el embarazo indeseado. Varias de las jóvenes entrevistadas confesaron no portar la suficiente información al respecto. De hecho varias de ellas adquirieron la información luego de haber sido madres por haber asistido a charlas informativas en los departamentos de salud adolescente de hospitales y maternidades de la ciudad de Buenos Aires. Algunas de ellas dijeron haber recepcionado información poco clara en los establecimientos educativos.

E: Y antes de venir acá a la sarde ibas a laguna salita médica o así?
F: No
E: Nunca te hace controles
F: Si me hice controles en el (no se entiende la grabación) y después quede embarazada y vine acá
E: Y si estabas enferma o algo así
F: No cuando estuve enferma la única enfermedad que tuve fue infección urinaria... que hace poco estaba de dos meses y me agarre infección urinaria, yo pensé que era del estomago y me fui al Udaondo y me dieron unas pastillas que tenia que tomar cada 4 horas y estar en reposo y con e o se me tenia que ir...o sea en ese momento no es que se me iba a ir para siempre... cuando era mas chica también tuve...
E: ¿Y ahí te la tratabas en donde?
F: En el garran
E:¿ Y ahora como estas?
F: Y no se me tendría que ver la, ¿cómo se llama...?
E: La ginecóloga
F: Claro...
E: ¿Y hace cuanto que estas acá viniendo…?
F: Hace poco esta es la segunda vez que vengo a hacer los controles...
E: ¿ Y como te imaginas con el bebe?
F: No se...
E: ¿Cómo te parece?
F: Y bien creo que si... creo que bien...

(Fabiana de 15 años. Embarazada de 4 meses)

E: Y sobre enfermedades de transmisión sexual sobre VIH SIDA…
J: No sabes que fue un poco confuso porque hablaban en la escuela y yo nunca le prestaba bola te soy sincera...
E: Tenías educación sexual en la escuela?
J: No pero vistes que siempre hay un par de pibas que vienen y hacen charlas se van… una vez cada año vistes te entregan folletos, una vuelta vino al colegio… te entregaban profilácticos te enseñaban como ponerlos ( se mata de la risa) todo un re quilombo y vos te pones a joder claro... cuando empiezan a decirte como hay que ponerlo todos se empiezan a cagar de la risa y a decir cualquier cosa y te enganchas y te empezas a cagar de la risa ... cuando te empiezan a explicar como ponerlo y como sacarlos medio como que la charla se fue a otro lado y vistes..
E: Y en tu entorno… tus personas conocidas…
J: Mi mamá ella siempre me decía que me cuide siempre con profiláctico al principio no me quería decir porque y después me término contando porque hasta el día de hoy me dice cuidate cuidate… ella sabe que estoy con inyecciones no es por el bebé pero igual me dice porque vistes yo salgo a veces y ella me dice cuidate

(Johana de 18 años, madre de una nena de un año)

E: ¿Y ahora sabes como prevenir por ejemplo una enfermedad de transmisión sexual? ¿Sabes lo que es el SIDA?
J: Ahora, si ya me enseñaron acá, no, no sabía, pero aquí con las reuniones que tuve con las trabajadoras sociales, que tuve me enseñaron todo lo que no sabía,
E: ¿Ya sabes como cuidarte de las dos cosas?
J: Si
(Julia, boliviana de 15 años, madre de una beba de 6 meses)



BIBLIOGRAFÍA

 Bourdieu, P.: La dominación masculina. Ed. Anagrama, Colección Argumentos. Barcelona 2007.
 Butler, Judith: “Gender Trouble”. Routledge. New York. 1999.
 Calveiro, Pilar: “Familia y Poder”. Ed. Libro de la Araucaria. Buenos Aires. 2005 – Cap. I y II.
 De Barbieri, T.: “Sobre la categoría género. Una introducción teórico-metodológica”. Debates en Sociología 18, Pontificia Universidad Católica del Perú.
 Geldstein, Rosa N y Pantélides Edith A.: “Coerción, consentimiento y deseo en la primera vez” – Cap. 4: Pág.- 115 a 144, en: “Varones Latinoamericanos – Estudios sobre sexualidad y reproducción” – Edith Pantélides – Elsa López – Compiladoras – Paidós – Colección Tramas Sociales – Buenos Aires- 2005.
 Gutiérrez, María Alicia: Cap. 2 “Derechos sexuales y reproductivos de los adolescentes: una cuestión de ciudadanía”. S/f s/ed.
 Kaufman, Susana Griselda: Lo Legado y lo propio. Lazos familiares y transmisión de la memoria” (Mimeo). En Subjetividad y figuras de la memoria. E. Jelín y Susana Kaufman (comp.) S. XXI. 2006
 Klein, Irene: “La ficción de la memoria. La narración de historias de vida. Prometeo. Buenos Aires 2008.
 Kristin M. Langellier y Eric E. Peterson: Las historias de la familia como estrategia de control social en distintos contextos sociales. En Mumby Denisse (comp.) Narrativa y control social; perspectivas críticas. Ed. Amorrortu, 1997.
 Lamas, Marta: “La perspectiva de género”. Gire México. 1997.
 Lamas, Marta: Introducción, en “Cuerpo: diferencia sexual y género”. Ed. Taurus, México, 2002.
 Manzelli, Hernán: “Como un juego: la coerción sexual vista por varones adolescentes”. – Cap. 4: Pág.-115 a 144, en: “Varones Latinoamericanos - Estudios sobre sexualidad y reproducción”. Edith Pantélides – Elsa López -Compiladoras- Paidós. – Colección Tramas Sociales-2005.
 Revista Outlook. Vol. 20. No. 4. Marzo 2004.
 Weeks, Jeffrey: Sexualidad. Cap. II. La invención de la sexualidad. Ed. Paidós. México. 1998.

jueves, 28 de enero de 2010

"Ricardo Suertes, el hombre que administró Auschwitz"

Los comandantes de los 15 campos de concentración, recibieron de él sus instrucciones. Ricardo Glücks, fue considerado como un hombre amable - y organizó desde su escritorio, la explotación de los prisioneros hasta la muerte.



De Ernst Piper. Traducción Jacqueline M. Rajmanovich

La circular corrió por todos los comandantes de los campos de concentración: “Asunto: utilización del cabello cortado". Se decía que el cabello humano era un recurso importante para hilar tejido, de allí las medias para la tripulación de los submarinos y los ferroviarios. También a piloto, el cabello masculino de los detenidos debía ser aprovechado cuando estuviese de dos centímetros de largo. Y como el autor de estas líneas era extraordinariamente minucioso, se le ocurrió algo: el cabello largo puede la favorecer la propensión a la fuga. Por eso debía "realizarse una marca en el aspecto del detenido mediante el corte, arriba en la mitad de la cabeza, con una filosa máquina de afeitar". La palabra “filosa” está escrita de modo espaciado para subrayar su significado. Firmado por Richard Glücks el 6 de Agosto de 1942.

En relación al holocausto, el genocidio de millones de personas, aparece junto a Adolf Hitler, nombres tales como Heinrich Himmler, Reinhard Heydrich ó Adolf Eichmann. Richard Glücks, apenas es alguien conocido. Sin embargo jugó un rol central. Glücks administró la totalidad del sistema concentracionario, como jefe de los grupos de servicios D, en el Departamento Central de Económica y Administración de la SS. Había sido enviado, hace 70 años atrás, en enero de 1940, con una delegación, a un lugar hasta aquel momento apenas conocido, llamado Auschwitz, para sondear allí el terreno, con la idea de un nuevo campo de concentración. De él obtenían regularmente, los comandantes de cada uno de los campos, las instrucciones. Mientras Eichmann organizaba las deportaciones en la oficina central de la seguridad del Reich, Glücks era responsable por el ingreso de los detenidos al campo. Organizaba su despiadada explotación hasta el último cabello.

Richard Glücks era dos años menor que Adolfo Hitler. Nació el 22 de abril de 1889 en Odenkirchen, cerca de Mönchengladbach. Debió dejar el secundario antes de su finalización, hizo su aprendizaje con la sociedad de seguros parentales. Se fue al exterior, trabajó como comerciante en Inglaterra y Sudamérica. En Buenos Aires, escuchó la noticia del estallido de la guerra. Quería volver. Entrar a la guerra, así que lo hizo fácil, se hizo pasar por un marinero suizo, con papeles falso y navegó arriba de un barco de carga noruego que lo llevó de vuelta hasta Alemania. Luchó como oficial de monitoreo y como capitán de artillería en las matanzas del frente occidental, en la batalla de Somme (1916) y ante la batallta de Verdún (1916) y fue felicitado con la cruz de hierro de primera y segunda clase y con la cruz de honor por haber estado en la línea de frente.

Luego de la guerra, Richard Glücks hizo de su marcha una típica carrera. En 1918, en Compiegne, cuando se firmó el acuerdo de armisticio, millones de soldados aún quedaban en el frente. Algunos fueron alistados al nuevo ejército preliminar del Reich. Adolfo Hitler pertenecía a este caso, quién observaba encuentros políticos, a cargo del batallón de reconocimiento e inteligencia de los grupos de comandos, en la ciudad de Munich. Muchos de los ex soldados que estuvieron al frente se unieron a movimientos revolucionarios. Centenares, ingresaron a los Freikorps, unidades de voluntarios anticomunistas, compuestos por monarquistas, nacionalistas y antisemitas, opositores radicales de los consejos de trabajadores y soldados, quienes se habían formado luego de la revolución de noviembre. Los Freikorps jugaron un rol importante durante la sangrienta represión contra los levantamientos del grupo Espartaco en Berlín, los consejos republicanos de Munich y contra otros alzamientos.

Richard Glücks se unió a los Freikorps Lichtschlag (N. del T.: que puede traducirse como una suerte de “golpe de luz”). Rápidamente, las fuerzas fueron consideradas por su brutalidad, muchos hablan de “Freikorps Totschlag" (N. del T.: desde el alemán se advierte el juego de palabras. Si la unión se llamaba Lichtschlag, en mención a la "luz”, se lo conoció, sin embargo, por “muerte”, Tot, en alemán; ó " golpe homicida”). En 1930 Glücks se afilió al NSDAP (Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei), dos años después, pasó a la SS (escuadró de defensa), ascendió rápidamente, en 1935 llegó a coronel, una posición de alto mando. Se casó con la considerablemente joven Alicia Klages, quién fue alienada por su "cerdo" marido, denominó en su expediente personal, estar "en una relación sexual con una persona evaluada de anormal"– con lo que Glücks siempre estuvo de acuerdo. En total oposición a la propaganda nazi natalista, Alicia Klages no le dio ningún hijo al “Führer”, el matrimonio quedó sin descendientes.

Una fecha crucial para la carrera de Richard Glücks es el 1 de abril de 1936. Aprueba el curso dirigido por Theodor Ecke, para Inspector de Campos de Concentración (ICC). Inicialmente, Eicke, había sido el comandante del campo de concentración de Dachau. Allí, desarrolló el “modelo Dachau” organizado por la Administración de Campos de la SS, el que gradualmente fue traslado a todos los grandes campos de concentración. Theodor Eicke, con frecuencia era un tipo violento. Algunos lo llamaban "carnicero”. En 1934, a pedido de Adolfo Hitler asesina al jefe de estado mayor de la SA, Ernesto Röhm y con esto logra el ascenso de la SS como organización independiente. La organización diaria de los campos, no les interesaba. Tampoco los reproches de corrupción, que habían sido denunciados contra las guardias de seguridad. Por el contrario, Richard Glücks, el ex oficial de artillería, quién a causa de una herida de guerra cojeaba, era una persona reservada, descripto como educado en el trato personal. Debía mostrarse como un asiduo administrador de la maquinaria de exterminio.

Heinrich Himmler, el "Führer” del "Reich SS”, no estaba dispuesto a encabezar una investigación contra Eicke, debido a las irregularidades registradas. Resolvió el problema de otro modo: luego del ataque alemán a Polonia, Eicke fue enviado al Este. Como comandante de la división “Calavera”, Eicke era responsable por las "medidas de limpieza y de seguridad”, en el polaco territorio conquistado; sin dudas, como pez en el agua. Richard Glücks fue el sucesor de Eicke, como director del ICC en 1939. Su función se expandió poderosamente. Adicionalmente a los seis campos de concentración establecidos, el ICC construyó cinco nuevos complejos campos: Auschwitz, Neuegamme, Natzweiler, Groß-Rosen y Majdanek. Auschwitz especialmente se convirtió en una maquina de exterminio como el mundo nunca hasta entonces había visto. El pequeño nombre del pueblo de Silesia del norte, se convirtió en sinónimo del crimen, superando toda posible imaginación humana, que aniquiló al judaísmo europeo.

En enero de 1940, viaja por primera vez, a pedido de Glücks, una comisión hacia Auschwitz, que quedaba a 60 kms. al Este de Cracovia, en el así llamado "Generalgouverment". La comisión inspeccionó en las cercanías de la pequeña ciudad, cuarteles de caballerías austríacas antiguamente situadas y mantuvo, sin previa adaptación, los edificios existentes para construcción del campo, aunque luego, con la segunda visita, se modificó. Glücks le reportaba a Himmler, que entraba en cuestión, la eliminación de fallas estructurales en el terreno. Y el 27 de abril, Himmler le dió la orden a Glücks de establecer allí un campo de concentración y que sea restaurado a través de los prisioneros. Dos días después, Rudolf Höß, fue nombrado como Comandante del nuevo campo.

Con la idea de erigir un gran complejo de detenidos, aún otras reflexionen se asociaban. Los nacionalsocialistas sostenían una pretensión histórica sobre el antaño espacio alemán colonizado y veían aquí, en el Este, el espacio vital que al alemán, al parecer, le faltaba. Auschwitz había sido fundado en 1270 como ciudad alemana y eso debía, pues, ser nuevamente asi. El arquitecto Hans Stosberg fue nombrado el encargado especial para el desarrollo general del trazado de la cuidad. Himmler quería erigir aquí el "modelo ejemplar” de colonia en el Este y asentar, al llamado pueblo alemán. El nuevo asentamiento debía llevar el nombre de "Ciudad Heinrich Himmler”

Auschwitz no solo debía alojar a un gran número de detenidos y nuevos habitantes alemanes. Desde 1940 Auschwitz se involucró también con el sector industrial de Tintas IG. (N. del T.: fusión industrial, que en aquel entonces contuvo a la actual Bayer AG, hasta la llegada de los aliados). Otto Ambros, un viejo compañero de colegio de Himmler, el cuál solo lideraba una posición dentro de la corporación química, vio en Auschwitz la localidad ideal para la producción de caucho sintético. Tintas IG era una de las empresas privadas más grandes del mundo, con doscientos mil empleados y con una importancia sustancial para la industria bélica alemana. Junto al caucho produjeron también benzina sintético, el cual les debía reducir la dependencia del crudo. Caucho y benzina eran producidos en 1941 en el campo de concentración Auschwitz III. Una firma hermana de Tintas IG, DEGESCH, proveía el Gas Zyklon B, con el cual, mientras tanto, eran ejecutadas las personas en el campo Auschwitz II (Birkenau)

Siempre estuvo claro que el complejo expansivo del campo de concentración y de exterminio tenía dos funciones. Una, la sistematización del aniquilamiento masivo hasta el genocidio, la otra, el trabajo forzado. A los “subhombres”, para los cuales, en el mundo imaginario racista de los nazis, no había lugar, se los explotaba hasta mas no poder y finalmente se los eliminaba. El trabajo esclavo en los campos condujo a la "destrucción a través del trabajo", como lo nombran en la jerga oficial nazi. En marzo de 1942 se fundó la Oficina Central de Administración y Economía de la SS, cuyo domicilio era en Berlin-Lichterfelde, calle, Bajo Los Robles, 135. Hoy está interrumpida allí una oficina externa del Departamento de Planificación y Control de Edificación Federal. Aquí, eran administradas las propias operaciones industriales de los SS. Richard Glücks dirigía la oficina D, a cargo de los "negocios de los campos de concentración”. Era responsable clave para la distribución de los nuevos detenidos en el campo, así como para la organización del trabajo forzoso. Lo hizo con una consecuencia excepcional. Los mismos enfermos, cuya esperanza de vida frecuentemente solo contaba de pocos días, debían contribuir a la victoria hasta el final, "eran aducidos a un tipo de trabajo, que hasta en la cama se podía hacer”

Richard Glücks administró en total quince campos de concentración con quinientos campos externos. Su entusiasmo le valió el reconocimiento de sus superiores. En una declaración de enero de 1945, lo decía: “Si en todos los años de guerra, no se hubiesen dado aquí las dificultades de la guerra, ni haber logrado abastecer a la industria bélica con las fuerzas de trabajo requeridas, en el menor plazo, entonces, la ganancia del líder del grupo SS es una suerte (N. del T.: aquí Glücks mismo juega con el significa de su apellido, que significa “suerte”, en plural). Él ha efectuado mediante esta habilidad un aporte esencial para el armamento de guerra en la conducción bélica". El 25 de enero de 1945, dos días antes que la Cruz Roja liberara Auschwitz, Richard Glücks fue distinguido por Adolfo Hilter con la cruz alemana de plata, uno de las órdenes más altas del tercer Reich.

A pesar de los esfuerzos, de las máquinas alemanas de guerra y de destrucción, fueron avanzando al Este rápidamente las tropas soviéticas. La SS intentó, aún en los meses de verano del año 1944, acelerar el exterminio de los judíos. Auschwitz-Birkenau, el único campo de destrucción, aún intacto, de la oficina económica y administrativa, se convirtió en el centro de los sucesos genocidas. En pocas semanas mas de 400 mil judíos húngaros fueron asesinados y dos áreas de los campos totalmente destruidos, el campo familiar en la ciudad de Theresien y el, así llamado, campo de gitanos. Antes de la llegada de los soviéticos, el 18 de enero de 1945, 58 mil detenidos fueron enviados a la marcha de la muerte, solamente 9 mil quedaron gravemente heridos. Las cámaras de gas y los crematorios fueron dinamitaron, Himmler tenía la idea ilusoria de quitar así, las huellas de la exterminación de los judíos.

A principios de mayo de 1945, Hitler ya estaba muerto, Heinrich Himmler se dirigía a Flensburgo con los restos del régimen del Reich. Reunió a un séquito de 150 fieles a su alrededor, entre ellos, Richard Glücks y Rudolf Höss. Ambos estaban juntos, la tarde del 3 de mayo con Himmler. Les dió la orden de disfrazarse de suboficiales del ejército e ir á la frontera verde de Dinamarca, ocupación aún alemana. El plan falló. En la novela policial de Fredericj Forsyths, “El Archivo de Odessa”, Glücks, como Ricardo Suertes, lograr escapar hacia Buenos Aires, al lugar de su iniciación, y monta una red para los escapistas nazis. Pero en el caso de Richard Glücks, la realidad fue un poco mas justa que la literatura. El 10 de mayo, dos días después de la capitulación alemana, a Glücks ya no le quedaba escapatoria. Con una cápsula de cianuro, el asesino de escritorio, le ponía fin a su vida.

lunes, 25 de enero de 2010

"Secuestrado, desaparecido, olvidado”.

De Anna Kemper. Traducción Jacqueline M. Rajmanovich

Un año atrás, en un día soleado primaveral, cuando las flores brotaban sobre las tumbas, Desiderius Stawowiok enterraba a su hijo. En sus manos sostenía la urna que contenía las cenizas. "Rolfí”, decía él, “ahora te vas con los nuestros, bien te guardarán”. Luego colocó la pequeña urna en la tumba de 70 por 70 cms. del cementerio alemán en Buenos Aires. Desiderius Stawowiok la cubrió de tierra.

-“Fue como si lo llevara a la cama”-, dijo él.

Rolf Stawowiok tendría hoy 52 años, un hombre adulto, quizás con pelo gris, como su padre. Para la memoria de Desiderius Stawowiok, Rolf será siempre Rolfi, un niño que lleva a la cama, un joven al cual abrigar. Ya que sus cenizas, que sostuvo en su mano aquel día primaveral estuvieron por mas de 30 años desaparecidas.

Martes, 21 de febrero de 1978. Hace 2 años que dominan en Argentina los militares. Rolf Stawowiok, de 20 años, abandona la empresa metalúrgica en la cual trabajaba como químico. Es lo último que de él se sabe. Poco después cuatro violentos y armados oficiales de seguridad tomaron por asalto la vivienda de la familia Stawowiok, el barrio de Balvanera, registrando durante dos horas, interrogando a madre y hermana. Uno señaló el collar que colgaba del cuello de la hermana: "ese lo llevás también en la foto!" Rolf siempre llevaba encima una foto de su hermana. Para la familia era claro: Rolf estaba bajo merced de los miliares.

De los secuestrados ya había escuchado Desiderius Stawowiok, hacía bastante. Pero lo que a ellos les sucedía, eso no lo; sencillamente fueron desaparecidos. Desaparecidos (él término aquí aparece en castellano, única palabra que en todo el artículo se escribe en su idioma original). Claro, ya se figuraba, era sabido que a mediados de los ochenta cuando en Argentina la dictadura militar cedió a la democracia: los secuestrados fueron torturados y asesinados. Los culpables fueron rápidamente protegidos por la Ley de Amnistía.

En 2003 el régimen argentino quita la Amnistía. Y ahora, 30 años luego del terror de Estado, inaugura el tribunal en lo criminal en Buenos Aires, en las próximas dos semanas, dos grandes juicios: uno contra los miembros de los primeros cuerpos castrenses responsables por una larga serie de centros secretos de detención (Centro Clandestinos de Detención) en la capital. Y contra los oficiales torturadores de la ESMA, el mayor centro de tortura del país que la marina dominó. Hasta 30.000 personas secuestró la dictadura militar y torturó. Dentro de estos, aproximadamente 100 eran alemanes o descendientes de alemanes.


Desiderius Stawowiok de 84 años vive en Viernheim, una pequeña ciudad al borde de Mannheim, en un monoambiente y recibe mensualmente el subsidio de desempleo, (conocido como Hartz IV en alemán). Adriana Marcus, de 54 años, doctora, vive en Zapala, al norte de la Patagonia. Dos personas que nunca se vieron, totalmente diferentes, - y a pesar, unidos por un época en común, que surca una profunda herida en sus vidas. Dos historias que la era nazi en Alemania comenzó y que hasta hoy no ha llegado al final: la de un padre, cuyo hijo fue asesinado. Y la de una mujer que sobrevivió a la cámara de tortura -.

Viernheim en verano. El sol brilla a través de la puerta del balcón de la vivienda de Desiderius Stawowiok. Un pequeño espacio encontró entre todos los libros y papeles, cajas y carpetas que en su pequeño departamento amontona, sobre el escritorio, la estantería, el sillón marrón, el piso de pvc. Papeles que documentan la desaparición de su hijo. “Cada día desearía ordenar todo”, se disculpa, “siempre hay algo en el medio”.

Desiderius Stawowiok no es un hombre sencillo. Lo mismo dice él sobre él mismo, y suena como si estuviese orgullo de aquello. Cuando se habla con él, inmediatamente plantea la pregunta: ¿de si sencillamente uno trabaja para un diario, o para alguien más? ¿Por qué pues se interesaría uno en los desaparecidos durante la dictadura? ¿Si se sabe efectivamente algo de la historia latinoamericana? A la sospecha le sigue una desbordante confianza; muestra fotos, duplica documentación, te acompaña hasta el tren. Sospecha y confianza se alternan entre sí, en cada visita, en cada llamado. Es como si Desiderius no se fiara más cuando de confiar en alguien se tratara. Quizá por que ha confiado demasiado en lo errado: en la guerra, en los nazis, en los militares argentinos, en la ayuda de los alemanes.

En Bielitz, Oberschlesien Este, polaco desde 1920, habitado mayoritariamente por alemanes, creció Desiderius Stawowiok. Nacido en Heiligabend en 1922, de familia fuertemente católica. En 1939 poco antes del inició de la guerra, se preguntó: ¿de qué lado estoy yo? ¡Soy católico, y los polacos también lo son! Entonces le decían a él: acá se trata de lo germánico. Y así entró Desiderius Stawowiok a la guerra, voluntariamente, para defender lo germánico. Lo germánico para el era importante.

Fue paracaidista, aprendió el oficio maestro de los explosivos, todavía hoy se entusiasma de la camaradería. "Al nacionalsocialismo", dice él, "lo conocí desde sus mejores lados”. A los habitantes judíos de su ciudad natal les fue diferente. Fueron transportados y asesinados, había solo 25 kms. hasta Auschwitz.

Luego de la perdida guerra, Desiderius Stawowiok quiso irse fuera de Europa, cualquier destino daba lo mismo. Desde España llegó a la Argentina en marzo de 1948, trabajó para “Fabricaciones Militares, un tipo de asistencia industrial de desarrollo de los militares, en un pueblo en la provincia de Córdoba. Conoció a Luz Divina, se casaron, tuvieron dos hijos: Alicia y Rolf. Se mudaron a la capital.

Desiderius Stawowiok, paracaidista, maestro en explosivos, en el medio especialista en el desarrollo de cargas para la batalla con Panzer, comenzó una nueva vida.

Sus hijos crecieron en un país cuya situación política siempre fue inestable. Al autoritario jefe de estado Juan Perón, derrocado en 1955, le siguieron once presidentes hasta mediados de los setenta, tres golpes de los militares. Derecha e izquierda luchaban entre sí, en 1973 un ulterior ministro de la dictadura organizó los escuadrones de la muerte, para eliminar, a pedido del gobierno, los grupos de izquierda. En esta época ya desaparecían opositores o eran asesinados.

A mediados de los setenta Rolf Stawowiok, un joven niño, un buen deportista, con talento, se une, imitando a la gente, a la “Unión de Estudiantes", un brazo de la izquierda y peronista Guerrilla de Montoneros. Repartían panfletos, afanaban autos, golpeaban los vidrios de los bancos extranjeros, escribían graffiti: “¡si Evita viviera hoy, sería Montonera!”.

Luego del golpe de Marzo de 1976 comenzó la Junta Militar con el Comandante en Jefe Jorge Videla a eliminar sistemática y brutalmente sus opositores. Cualquiera que solo estuviese remotamente bajo sospecha de ser de la izquierda, estaba en peligro. “Primero vamos a matar a los subversivos, después a sus colaborados, después a sus simpatizantes, luego a los indiferentes y al final a los miedosos”, dijo el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires en 1977 en una charla.

Desiderius Stawowiok sabía que su hijo simpatizaba con los Montoneros, “tenes que salirte, Rolfi!”, decía él, quizás a Brasil, ahí tenía buenos contactos. ¡Alguien tiene que hacer algo Papá!, dijo Rolf. Lo que exactamente Rolf hizo, Desiderius Stawowiok lo experimentó bien después: ayudó en la elaboración de las cápsulas de cianuro, que los montoneros llevaban con ellos.

Adriana Marcus preserva la pequeña cápsula negra en su monedero. Ella sabía: debes solamente morder la cubierta plástica si ellos te atrapan. Luego, todo pasa, fue. En caso de que ella fuese atrapada, no le quedaba tiempo.

Adriana Marcus es judía. Cuando Desiderius Stawowiok comenzó a luchar en el uniforme de los nazis en pos de la germanidad, sus padres estaban huyendo de esta misma germanidad. Su padre, nacido en Mülheim sobre el Ruhr, llegó desde Holanda a la Argentina en 1937 con su familia, la madre, nacida en la Selva Negra, un año después. Los parientes que no lograron escapar murieron en Theresienstadt y en Auschwitz.

Entre los alemanes que desaparecieron durante la dictadura militar en la Argentina, muchos son judíos: se llaman Marcelo Weisz, Leonor Marx, Ricardo Wettengel o Walter Rosenfeld. Sus padres escaparon como los de Adriana, de su país nativo, que asesinó a sus familias, sus hermanos, sus tíos, sus tías, sus abuelos. Ellos encontraron refugio en un estado que debió matar a sus hijos.

Adriana Marcus sobrevivió. Durante muchos años trabajo como médica en la frontera norte de la Patagonia, en Zapala, una ciudad en la mitad de la nada, de roca volcánica que se esparce sobre el viento, y de un pasto descolorido amarillo verdoso. Solo plantas resistentes aguantan aquí.


A Adriana Marcus le cae bien este paisaje, le gusta ir al lago, donde es montañoso, en algún lado detrás comienzan los Andes. Le encantaría vivir aquí afuera, en una carpa, en autarquía, aislada. De niña, a menudo, pasaba las vacaciones con sus padres y hermanos en carpa, así conoció todo el país: el árido norte, casi tan parecido como la región montañosa boliviana. El sur con su interminable extensión. Ella vivió estos viajes.

En su casa, la cocina está hecha de madera oscura, la estantería llena de plantas, sobre las sillas, cálidas pieles. Afuera las gallinas cacarean, dentro cocina ella sopa de cebollas, bueno contra el frío que se filtra a través de las grietas.

Adriana Marcus tiene 54 años, su pelo rizado gris, su voz clara. El alemán es su idioma materno, sus padres, que por más de setenta años viven en Buenos Aires, hablan entre ellos en alemán. Claro que cuando Adriana Marcus habla sobre la época de su juventud, que también es la época de juventud de Rolf Stawowioks, cambia por el suave español del argentino.

Ella cuenta que la atmósfera de resurgimiento que había, especialmente en los jóvenes, en los estudiantes, en los intelectuales, los había hecho empacar. La revolución cubana, París 1968, Salvador Allende en Chile. Ellos escucharon las canciones de Víctor Jara, quién luego fue asesinado tras el golpe en Chile contra Allende. Canciones que creaban imágenes de una sociedad distinta a la de entonces, las cuales confirmaban una realidad: en los estados alrededor de Argentina ya estaban los militares en el poder. Cuando Adriana Marcus en 1974 comenzó a estudiar medicina, corría a través de pasillos, de los cuales colgaban carteles como "ropa tendida”.

Nunca se quedó quieta, estudiaba de día, trabajan luego ocho horas como enfermera, llegaba sola a las once de la noche a su casa. Con los compañeros iba a las villas para abastecer a los niños. Con los docentes en las fábricas, en dónde les explicaban a los trabajadores sus derechos.

Los años previos a la dictadura los encuentra “como primaverales” Adriana Marcus. Todo parecía posible, pensaba ella, pensaba Rolf Stawowiok, quizás incluso una revolución. Cada uno de las innumerables agrupaciones de izquierda luchaba por su versión revolucionaria. Muchos con armas.

Adriana Marcus pertenecía a Montoneros. Su tarea era, como médica, ayudar a los compañeros que en la clandestinidad su ayuda necesitaran. Ni una vez entró en acción. Nunca cargó un arma.

Sábado 26 de Agosto de 1978. Adriana Marcus quiere mudarse a una nueva casa, a la tarde viaja con su padres a su viejo hogar, recoge un par de cosas. Su padre la espera en el auto. En la casa el secuestrador.

En una fracción de segundo, con la llave en la cerradura, la puerta abierta, alguien la empuja al piso, le coloca una capucha en la cabeza. Oscuridad. Luego, escucha un grito. El suyo propio. Adriana Marcus, que desde su niñez piensa en español, destella un pensamiento, lo piensa en alemán: "así es cuando uno muere” .

La oscuridad debajo de la capucha duró largo rato. Durante el viaje en auto atravesando la ciudad. En un sótano, se le quitó. En donde simularon, que le cortaban las muñecas, solo una fría sensación metálica sobre la piel, luego una sustancia caliente. Oscuro era, cuando sus piernas y brazos se chamuscaron por los golpes al subir arrastrada una escalera, y otra escalera, y otra más y luego la última, 19 escalones, un tanque de agua sonó, “¡me tiraron desde arriba hacia un pozo de agua!”, piensa, sus piernas se atascaron. Oscuro, cuando la tiraron sobre un colchón de espuma entre dos paredes.

Estaba capturada en la ESMA. La “Escuela Mecánica de la Armada”, un centro de entrenamiento de la Marina sobre un terreno en los suburbios, con altos árboles, panadería, cancha de tenis, pileta de natación. Y con unos edificios, en cuyas plantas bajas los oficiales cenaban, en los primeros y segundos pisos los instructores dormían, mientras en el sótano y bajo la azotea se torturaba y se asesinaba. Mas de 5000 personas fueron aquí retenidas en prisión y atormentadas, algunos por años, por algunos de los torturados mas conocidos de la dictadura como Alfredo Astíz, conocido también como “el ángel rubio de la muerte", o "el tigre" Jorge Acosta.

Centenares de campos había en la totalidad del país. Militares, policías y gendarmes torturaban brutalmente, especialmente con electroshock: les descargaban electrodos en los genitales a los secuestrados, les hacían tragar cintas con pelotas de metal, que luego aplicaban bajo corriente eléctrica, los ajustaban al conocido “Grill”, una metálica cama-parrilla, y cazaban la corriente a través del cuerpo entero. Quién ningún valor tenía para el servicio secreto, era asesinado o narcotizado y desde un avión arrojado al mar. En la ESMA solo el 5% de los secuestrados sobrevivió.

Amnesty International y otras organizaciones de derechos humanos denunciaron la brutalidad de la Junta, también en Alemania. Le reprocharon al gobierno de Helmut Schmidt lo poco que hizo por los alemanes cautivos: luego del golpe de Pinochet en Chile en 1973, había sido enviado a Santiago el Ministro de estado Hans-Jürgen Wischnewski para liberar a los alemanes cautivos, lo cuál se consiguió. En Buenos Aires, por el contrario, el contacto para las familias alemanes en la embajada se llamaba Mayor Peyrano: un argentino del servicio secreto, quien realmente acataba los intereses de la junta como si de su propia familia se tratase.

Los padres de Adriana hicieron aquello, que Desiderius Stawowiok había hecho, lo que centenares de Padres entonces hicieron: fueron a la policía, asentaron peticiones para la presentación de órdenes de detención. Todas las autoridades negaron que su hija estuviese retenida en prisión. Sus padres se dirigieron a la Cruz Roja, a la Embajada. Sin éxito.

En la ESMA Adriana Marcus yacía hace dos meses en el colchón, la capucha en la cabeza, de vez en cuando un pedazo de pan, un té, iba al baño, todo supervisado. Corporalmente no fue más torturada. A veces, mientras así yacía, sentía que de su cuerpo se iba, como si flotara. Se veía desde arriba y pensaba: " ¿Me quedaré? ¿O moriré?"

Luego de dos meses fue colocada en un diminuto cuarto, pudo sacarse la capucha. Para esta época comenzó Emilio Massera, uno de los tres Generales de la Junta y como Comandante de la Marina responsable de la ESMA, a planear una propia carrera política para los tiempos luego de la dictadura. Necesitaba gente que preparase esta carrera. Adriana Marcus fue encomendada a trabajo forzoso, debía traducir documentos, declaraciones de prensa, cartas a los partidos alemanes. A veces podía telefonearse con sus padres, desde mediados de diciembre pudo visitar con un guarda a sus padres.

Adriana Marcus olvidó cómo estos encuentros se realizaban, mucho ha olvidado, reprimido, especialmente le resulta difícil orden temporal. Sus padres se acuerdan. Era, dicen, como una visita normal, solo que nada era normal: Madre, padre, hija tomaban café, juntos con el torturador. Tantas preguntas que no eran permitidas plantear. Tanto miedo. Sus padres sabían de otro alemán desaparecido, quién eventualmente era visitado por sus padres. Hasta que la visita del día se demoró. Nunca volvió.

Fue una noche larga, a la que nunca le siguió la mañana, así le pareció a Adriana Marcus. Expuesta a la arbitrariedad de las omnipotentes fantasías de los torturadores. “En cualquier momento”, decía Jorge Acosta, “el tigre”, a ella, “¡En cualquier momento puedo narcotizarte y matarte!” A veces despabilados Acosta y Astiz, “el ángel de la muerte” junto a su cautiva, de noche, andaban por la ciudad, hacia algún caro restaurante. Se sentaban pues ahí, los torturadores y su cautiva en una mesa. Como clientes totalmente normales. ¿Por qué no nos mira la gente, se preguntaba Adriana Marcus, por que no atraemos la atención? “Era como si ellos tuviesen el mundo bajo su control, para siempre”.

El cuerpo de generales de la marina que entonces dominó la ESMA está alojado en un bunker enorme de piedra clara en las cercanías de la terminal de buses de Buenos Aires. En dirección opuesta, del otro lado de la calle, se halla otro enorme y parecido bunker blanco: el tribunal en lo criminal. Ambos edificios se extienden sobre la Avenida Comodoro Py, de un lado los militares, del otro la justicia. Como ambos quisieran probar quién es el más poderoso.

Sobre el largo corredor del edificio del tribunal cada puerta se ve como las otras, detrás de cada una comienza un confuso laberinto de salas, en los cuales se apilan actas hasta el techo, dentro de sobres marrones, sueltas, en envueltas en folios negros, en carpetas de plástico, en archivos. Separadas, las actas del juicio ESMA, el cual se inicia el 19 de Noviembre, y que contiene más de 40 mil carillas.

Detrás de una de las puertas, en el tercer piso, se halla la oficina de Daniel Rafecas, de 30 años, de oscuro y brillosos cabellos, con saco de corderoy. Rafecas es juez investigador para el proceso contra los primeros mandos castrenses. A lado de su sólido escritorio de madera oscura, un pizarrón, sobre el cual se especifican todos los centros clandestinos de detención, que estuvieron a cargo de los comandos de los primeros mandos castrenses. Durante 5 años ha estado trabajando Rafecas con un equipo de "siete cabezas” para recolectar pruebas. El 24 de noviembre es el discurso de apertura de la causa.

“Argentina", dice, “sin la verdad sobre el terror de estado no avanzará como nación”. La tragedia argentina es una desaparición doble: primero los hombres, que nunca han aparecido. Y luego la impunidad de los perpetradores. Que dejan sin protección a los sobrevivientes y los culpables se refuerzan con sus creencias, de que no hicieron nada mal. La impunidad debilita al estado de derecho: "los procesos son un paso fundamental para la consolidación de una democracia”, dijo Rafecas.

Adriana Marcus será testigo en la causa ESMA. Ya que la extensa noche que la rodeó, si terminó: el 4 de abril de 1979 pudo irse a casa. Pero mientras la ESMA era una cárcel sin barrotes, tenía la sensación, de estar presa, aún en libertad, sin poder continuar. Durante muchos meses debió trabajar en una oficina de la marina. Recién a comienzos de los ochenta, finalmente le permitieron dejar el país y se fue a Perú, la llevó Ricardo Cavallo, uno de los oficiales de la ESMA, al aeropuerto. Y la buscó cuando a fines de año retornó, la llamó de vez en cuando, como si fuese un viejo conocido. Cavallo hacía como si la protegiera, pero cada contacto era para Adriana Marcus una amenaza: “Yo sabía: ellos podían secuestrarme en cualquier momento”. Largo tiempo mantuvo su número en su agenda telefónica. Sencillamente no se atrevía a borrarlo.

A aquellos pertenecen los que en los momentos concebibles más duros de aquella época, manifiestan las fortalezas de sus debilidades. Cuando el torturador trataba a su víctima, como si fuesen amigos. Ricardo Cavallo le contaba a menudo de sus problemas de pareja, le pedía por consejos. “Esto era para mí entonces un símbolo de locura", dice Adriana Marcus. Hoy piensa distinto al respecto: “Es humano hablar de sus problemas. En otro contexto sería incluso deseable. No la conversación, el contexto era desquiciado”.

Su opinión era sin embargo siempre la misma, los torturadores eran monstruos, pero incluso también personas. Si no hubiese crecido en una familia políticamente de izquierda, sino haber sido hija de militares – entonces yo podría haber estado en la situación de ellos. Todos tenemos el potencial de ser un Cavallo. Solo depende de las circunstancias”.


30 años es un largo tiempo. Años, en los cuales mucho ha cambiado: Adriana Marcus se casó, tuvo dos hijos, se separó, se volvió a enamorar. Años, en los cuales siempre algo igual se mantiene: el sentimiento de culpa por haber sobrevivido. ¿Por qué no me mataron? ¿Quién murió por mí? Preguntas que no tienen respuesta, nunca, por eso atormentan así. Adriana Marcus pronuncia raramente estas preguntas. Toma tiempo hasta que puede hablar de su historia. Y hasta que uno puede resistir escuchando.

Condena no significa para Adriana Marcus reparación, “la justicia siempre viene muy tarde”. Sin embargo estará enfrentada a Astiz y a Acosta desde el estrado de los testigos. “Yo declaro, ya que puedo hablar como sobreviviente, por aquellos que no pueden dar testimonio, porque están muertos. Es un deber ético.”

Algunos criminales fueron ya enjuiciados en causas individuales, algunos de ellos en el exterior. También en Alemania se intentó: a fines de los noventa, cuando la ley de amnistía argentina protegió a los perpetradores, se fundó la "Coalición contra la impunidad" por grupos eclesiásticos y por organizaciones de derechos humanos, con la meta, colectivamente con la familias alemanes, de traer a los asesinos acá frente a un tribunal. La “Coalición” elevó fuertes reproches contra el gobierno de Schmidt: les era mas importante los intereses económicos que los derechos humanos. La industria armamentista alemana pertenecía a los mayores proveedores de la dictadura militar. Órdenes que no debían ser puestas en peligro, como le escribió el embajador Jörg Kastl en aquel entonces a la agencia de asuntos externos.

En 2003 obtuvo la fiscalía de Nürnberg-Fürth, en dos casos, órdenes de captura contra Jorge Videla, Emilio Massera y un general de los primeros cuerpos castrenses. Las determinaciones en los casos de Adriana Marcus y de Rolf Stawowiok, ambos ciudadanos alemanes, se justificaron en 2004, los hechos fueron prescriptos. Era tan claro que Rolf Stawowiok había sido asesinado, que no había pruebas. Su cadáver no fue encontrado. No habían testigos que lo hayan visto en uno de los campo de torturas.

Desiderius Stowowiak no sabía durante todos estos años el destino de su hijo. También su vida se transformó en esta etapa, se separó, viajó por trabajo mas seguido a Alemania. A mediados de los noventa se quedó totalmente allá. También se planteaba preguntas: ¿debería haber pasado más tiempo con su hijo? ¿Debería haber insistido en que su hijo dejara el país? Tres décadas pasaron. Sería un hombre mayor.

La desaparición es quizás el arte pérfido del torturador, que los militares crearon. La incertidumbre desgasta a los parientes, entre su esperanza y su búsqueda por indicios, por un lado, y, por el otro, el deseo de poner punto final. Comenzar el duelo que puede quizás curar la herida. Un deseo que no se puede pronunciar: ¿Puede uno acaso como familia explicar la muerte de su hijo, cuando el asesino aún no lo hace?

El 24 de Agosto de 2004 los investigadores forenses de la EAAF, Equipo Argentino de Antropología Forense, abrieron en Lomas de Zamora, en la provincia de Buenos Aires, la tumba número 110, sección 31k. La EAAF estudió huesos de fosas comunes de la época de la dictadura, y a través de análisis de ADN aclararon la identidad de las víctimas. Del registro de fallecidos los forenses sabían quién fue sepultado en la tumba 110: tres hombres y dos mujeres, todos desconocidos. Causa de la muerte: conmociones traumáticas seguidas de heridas de balas, encontrados el 14 de Marzo de 1978 en el cruce de calles de Virgilio y Urunduy, en el mismo día y en la misma tumba enterrados. Arriba un sencilla cruz con la inscripción: “NN”.

El muerto, cuyos huesos fueron provistos por los forenses argentinos con la marca LZ-31-K-110#3, fue descrito de la siguiente forma: “Nr: 556, Sexo: M, edad: aprox. 17, estatura: 1,80cms, 65 kgs”. Die EAAF examinó la base de datos tras personas masculinas, desaparecidas antes del 14.3.1978, entre 17 y 24, altura 1,80mts.

Encontraron dos. Uno de ellos era Rolf Stawowiok.

En una de las visitas a Buenos Aires, Desiderius Stawowiok se dejó extraer sangre en la oficina de la EAAF. Y, un día de febrero, cuando Rolf había sido hacía mucho desaparecido, cuando entonces si vivía, sonó el teléfono en lo de Desiderius Stawowiok, en Viernheim, era su hija: “encontraron a Rolfi”.

Así viajó Desiderius Stawowiok hace un año a Buenos Aires, para enterrar a Rolf. Viajó a través de la avenida Rivadavia, a la central de la EAAF. Entró a la vieja construcción, de varios pisos, en la cual las oficinas solo estaban separadas por batientes de los cuartos, en los cuales la EAAF almacena los remanentes de los desaparecidos, en viejos cajones de verdura sobre los estantes. 550 cajas sobre tres pisos, 550 muertos, 550 destinos pendientes.

En un cuarto, sobre una mesa, estaban agrupados a un esqueleto los huesos de Rolf. Desiderius Stawowiok quiso estar un momento a solas con su hijo. "Estaremos juntos nuevamente", dijo, "de algún modo".

Es posible que Rolf Stawowiok haya estado cautivo en el centro de detención Vesubio, ya que las mujeres, con las que él fue enterrado, fueron vistas antes de su muerte en el Vesubio. El caso Stawowiok se halla bajo el juez Daniel Rafecas, también la oficina pública de la procuraduría de Nuremberg examina por el momento si reanuda la causa.

La ESMA debería ser transformada en un espacio conmemorativo. Aún hoy hay en el edificio indicios de las huellas que los marines borraron antes de abandonarlo: La escalera al sótano fue bloqueada con madera, construyeron un ascensor, las particiones de los muros en la azotea fueron distanciados. Los sobrevivientes no deberían poder reconocer el lugar. Queda el vacío. Un emblema para lo que se ha perdido y que no volverá más.

En Zapala Adriana Marcus ha escrito en una parte de la blanca pared de la sala de estar una cita de Jean Paul Sartre: No es importante lo que ellos hicieron de nosotros, sino lo que nosotros hacemos con lo que ellos hicieron de nosotros”. Adriana Marcus dice, que antes estaba feliz, optimista. La creencia, de modificar algo en el correr del mundo, el poder mejorarlo, lo ha perdido. Y aún así lo intenta cada día: ella da cursos, en los cuales explica el significado medicinal de las hierbas en la región, organiza "workcamps", en los cuales las mujeres indígenas le transfieren sus saberes, viaja a lo de los mapuches, pocos aborígenes que aún la Argentina conserva, y los aprovisiona medicinalmente. Adriana Marcus ha encontrado su lugar.

Desiderius Stawowiok se mantiene como buscador. En la búsqueda de culpa y expiación, verdad y justicia, derecho e injustita. El tiempo de incertidumbre fue largo, la inquietud ha calado profundo. De Viernheim al resto del mundo, pertenece a un tipo particular de campaña cuando insulta y brama en contra de los militares argentinos. Contra los EEUU que ha formado tantos generales latinoamericanos, luego golpistas. Contra los diplomáticos alemanes, con los cuales tuvo frecuentemente contacto profesional y cuya política había sido más importante que la vida de un hijo. No hasta haber ordenado sus papeles lo comprueba, “de mi se trata, hasta la muerte”.

Un día el próximo año, Adriana Marcus viajará 16 horas en bus hacia Buenos Aires, para declarar como testigo en el juicio ESMA. Subirá las escaleras del tribunal, a sus espaldas, el edificio de los marines. Tiene miedo a ese día. Hace solo tres años atrás un importante testigo desapareció en la causa contra los perpetradores de la dictadura en el día de su declaración. Desaparecido.

Desiderius Stawowiok se hará un nescafé bien temprano ese día; al mediodía lleva la comida a Caritas, a la tarde viaja con frecuencia al asilo de animales y e irá a pasear con los perros. Los perros, dice el, lo aman como loco. Pasará la noche en su casa. En una vivienda compuesta por 21 departamentos. Ninguno de ellos conoce su historia.


(Publicado en la versión impresa del diario berlinés Tagesspiegel del 15.11.2009)

jueves, 26 de noviembre de 2009

Juntos por la calle - Primera parte

Siempre que pasaba caminando por ahí pensaba si volvería a verlo, si seguiría ahí. La vez que salió del subte hacía más calor de lo habitual. Villa Crespo en aquella época se ponía fatal. Mucho calor. Cruzar las vías del tren con el malón que acaba de salir de la estación del subte, le daba asfixia y pánico. En ese cruce no solo se cruzaban trenes, autos y personas. Se cruzaban también otras cosas. Diferentes. Destinos y realidades. Todos por el mismo cruce; cruzándose. Esta vez no fue muy distinto al resto de las veces. Al acercarse, a medida que caminaba, notó que él ya no estaba solo. Estaba acompañado, y el escalón, ya no le pertenecía solamente a él. Tenían mucho en común, a pesar de llevarse cuarenta años de edad. Ambos habitaban la misma cuadra. Él, hacía ya muchos años, desde febrero de 2002, cuando le remataron la casa. Pero en ese escalón vivía desde que había cerrado el local, dos años atrás. Ambos tenían también las manos y los brazos sucios. Ella por jugar. Solía ir tocando todo objeto con el que se cruzase, mientras recorría pidiendo, por las calles y andenes. Casi como rogando que algo le devolviesen. Algo que le habían quitado. Por eso cuando ella comenzó a frecuentar la cuadra y encontró que ese local había cerrado, pensó en ocuparlo. Claro que iba a tener que compartirlo. Pero a pesar de su corta edad podía distinguir ciertos sentimientos. Y la pena era uno de ellos. Se había dado cuenta que la suciedad en común los unía, y que una pierna a él le faltaba. Por eso, ella, casi instintivamente, no se quejó de tener que compartir el escalón. Algo había en él que le generaba confianza.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Con búsqueda no hay encuentro

“Nunca me voy a resignar”, repetía una y otra vez dentro de su cabeza. Las imágenes giraban alrededor de la amenazante idea de fracaso que no la dejaban en paz. Su padre le había mostrado que cuando uno no quiere vivir otro sí lo puede desear. Especialmente si este otro forma parte del vínculo. Y más aún si es su propia hija.
Tampoco dejaba de buscar. Había que verle hacer los garabatos que dibujaba mientras proyectaba cálculos y aproximaciones de sus futuros estudios. Todo por alcanzar un fin, un título, un algo, un todo. Su toda identidad pendía de cálculos y planificaciones. Su prisión también. La libertad para ella significaba dejarse ser. Dejar de estimar fechas, metas, proyectos. La libertad estaba en su presente. En el aquí y ahora de su vivir. Sabía que lograr esta libertad implicaba volver a ser viviente de un presente con toda su sensible interioridad. Pero sospechaba si el miedo por dejar de especular y calcular no tenía otra vez que ver con la experiencia de haber sido testigo de la descomposición de su padre. Dejar de buscar y calcular era encontrar, encontrarse…

martes, 10 de noviembre de 2009

Mi corazón

Fallecí un 14 de agosto de 2004, a las cuatro de la tarde. Era sábado, y le tocaba a mi hijo mayor venir a darme de comer. Solían alternarse los días. Mi hija mayor ya había venido el día anterior. Y ese día esperaba con ansias que las agujas del reloj indicaran las siete. Era sábado, y mi primogénito iba a venir. Los médicos recomendaban que esta actividad la hiciéramos en “familia”, por eso creo que mi hija sin tener la obligación de venir había decidido igual acompañar a su hermano en esa angustiante tarea que era alimentar a un padre enfermo. Si algo había brotado desde mi enfermedad había sido el fuerte vínculo de unión que, entre ellos se había generado. El apoyo que mutuamente se daban era para no sentir tanto el lúgubre peso que un padre enfermo y depresivo puede causarle a un hijo.
Llegó puntual pero tarde para despedirse. Yo ya había muerto. La causa, otro infarto, esta vez, letal. Mis dos hijos habían acordado encontrarse en clínica médica, en donde en un principio me habían ingresado. Pero cuando mi hija llegó y vio mi cama correctamente tendida y sin ninguna pertenencia mía a su alrededor, su corazón latió tan fuerte que ya sospechaba de mi desaparición. Salió caminando rápido, con paso firme y al llegar al hall vio a su hermano. Ya a esa hora no había nadie. Eran ellos dos solos, sin testigos alrededor. Tal cual venía siendo desde que enfermé. Solos, ellos dos, cuidando de mi depresión. La soledad del hall dejó librado al azar su abrazo a mitad de camino. Lo hicieron muy fuerte y juntos lloraron y se consolaron. “Se acabó” decían los dos, “se acabó”. Por fin los pude dejar...

lunes, 9 de noviembre de 2009

Una traductora sin suspiro

Quizá sea este el final de una absurda y triste historia en el que ella al fin logra su cometido. Tras años de total ignorancia en la finalidad de su decir no lograba reconocer cuál era su implicancia en lo dicho. Tal era así, que sentía que cuando tenia que interpretar y traducir una frase del alemán al español, era tal el esfuerzo que tenía que realizar que prácticamente sentía que se despojaba de su propio sentido. ´
La correcta elección de los tiempos y formas verbales, la declinación correcta de los artículos posesivos así como los usos de los pronombres personales, implicaba un ejercicio semejante al de un asesino que para ocultar su crimen enfunda el arma y sepulta en su recóndito interior el horror acometido. ¡Decir en castellano claro que difería del decir en alemán! ¡Horas ella pasaba preguntándose cómo conocerse mas! ¡Cómo saber realmente lo que ella quería decir, con la certeza y la amplitud que un buen obturador detecta en el campo visual de sus escondidas intenciones. El español para ella era como el hablar sin la reflexión. No así el alemán, que era como volver a encontrarse con su materno abuelo austro-húngaro cuando lo visitaba allá por las tardes en su departamento de la av. crámer. Intentar hablar con su abuelo sí que requería de mucha seguridad para construir correctamente una frase. No sólo por su congruencia gramatical y su buen pronunciamiento, sino por el volumen de su enunciación. Era como decirlo casi gritando. Había que estar muy convencido de lo que se quería decir, para decirlo en alemán. Esta era una de las razones por la cuáles Mirian sentía que el alemán era como introducirse en una traje de neoprén. La inmersión en su profundidad le daba escalofríos. Sólo luego de pasados varios años se animó a darse la oportunidad de volverse a mirar. Abrir el viejo arcón y permitirse quitar el viejo polvo a sus desmerecedores recuerdos de su yo. La muerte de un padre siempre es detonante de este tipo de arremetida empresa personal. Dispuesta a nadar en las agua turbias de la propia subestimación e inseguridad volvió a intentar acercase a ese lenguaje encriptado que el alemán le resultaba ser. Desde esas profundidades y con el traje propio de todo buen buceador, chequeó su válvula de oxígeno. Sabía que descender requería de una buena cantidad de esta. Recorrer sus propias aguas generaba el suficiente temor como para inspeccionar con detenimiento los tanques. ¡Por lo menos que el equipo no falle!, pensaba. Las aguas que iba a explorar eran solitarias y con un silencio de ensordecedora frialdad. Turbias y vizcosas, con un alto contenido contaminante, nocivo y doloroso. Volver sobre el alemán, era volver sobre su infancia y adolescencia. Un camino con mucho acople y retorno.